Desde sus hogares y negocios las familias nicaragüenses piden el regreso de la paz y la seguridad, que se ha visto vulnerada por grupos desestabilizadores que no desean ver al país progresar.

Las familias humildes, son sin duda, las afectadas ante la inseguridad que se vive en el país, a causa de los actos vandálicos de los grupos criminales de la derecha golpista.

Desde su casa en el barrio Bóer, la señora Rosa Guido, quien tiene un negocio de venta de tortillas y frijoles cocidos, pidió que sea el diálogo el único camino para devolver al país la paz que tanto necesita.

"El diálogo es la única manera de salir de esta crisis. Las familias queremos la paz a como estábamos antes".

"Le hago un llamado a la gente que anda haciendo desastres en las calles para que se pongan la mano en la consciencia porque también ellos tienen hijos".

Comentó que las ventas están muy bajas, a causa de la inestabilidad creada en Nicaragua por los grupos vandálicos.

Asimismo, María de los Ángeles Tercero, expresó que esperan que pronto Nicaragua vuelva a ser alegre y sin peligros para sus hijos.

"A la edad que yo tengo nunca había visto estos alborotos, es una zozobra diaria", dijo.

Recordó que "antes había una gran paz en Nicaragua, recuerdo que podíamos caminar con tranquilidad en las calles, íbamos a pasear al Salvador Allende, al parque Luis Alfonso, a cualquier lado salíamos sin peligro por eso es muy importante que haya paz para que no hayan más muertos de estudiantes, campesinos y policías".

Arnoldo Martínez, desde su hogar nos afirmó que se sienten atemorizados por la inseguridad que se vive en la actualidad.

"Todos deseamos la paz y la tranquilidad que tuvimos meses antes que se dieran estas cuestiones y la verdad que ya no se aguanta este problema porque en las ciudades como en las afueras no se vive tranquilo, no se puede trabajar, no se puede salir por los tranques que no dan acceso a penetrar a las ciudades y trabajar".

"Las fueras superiores deben buscar cómo parar esto porque la población ya no lo aguantamos, queremos volver a la paz de antes, vivir tranquilos y disfrutar de la vida que Dios nos da", reflexionó Arnoldo.