La mitología de forma simple es el estudio de los mitos. En consecuencia se debe aclarar el término mito: En su versión general, ha sido asociada con personajes de carácter divino o heroico, a los cuales se les asigna la misión, a través de ciertos relatos, de dar explicación a algún aspecto de la condición humana universal. La Real Academia Española en su cuarta definición para este término (mito) nos dice que es: Persona o cosa a la que se atribuyen cualidades o excelencias que no tiene. Se podría decir, entonces, que el mito es la explicación fantástica, prefabricada, intencionada para caracterizar personas y sucesos en conveniencia de ciertos actores sociales faltando a la verdad investigativa, bajo patrones subjetivos. Todo lo antes mencionado ha de servir para denotar, a mi consideración, un nuevo término para actos ya existentes y que pudiesen explicarse, también, con otras palabras: La mitología alterna de la muerte.

En la mitología alterna de la muerte se prepara el velorio, el discurso (se mencionan los culpables del hecho y como ocurrieron los sucesos) y después se buscan o se fabrican los muertos, que concuerden con todo lo narrado con anterioridad. Es así, que a través de sus medios de difusión (radios, periódicos, canales de televisión, redes sociales, etc.) se transmite el suceso de manera teatral y la nota de duelo cumple su plan acometido, manipular al público para generar reacciones, en cadena, con una finalidad fríamente calculada.

La mitología alterna de la muerte es parte del terrorismo psicológico, en ésta los muertos son reales, las circunstancias aproximadas o minuciosamente preparadas por los guionistas del macabro, todo tiene que calzar con la versión preparada de antemano y difundida por sus medios de desinformación. De este modo lo actores y directores de la puesta en escena acceden al lugar de los hechos, mucho antes de que ocurra el suceso para reportar y luego producto de la manipulación mediática se da el suceso. Ahora comienza la lectura del guión y su discurso, mencionando los pormenores del acontecimiento y los culpables, sin prueba alguna. Ante la falta de pruebas se recurre a la improvisación, testimonios ambiguos, al llanto, las imágenes distorsionadas, la retrasmisión visual u oral de los hechos, etc. No importa qué hacer o decir, todo es válido para que se cumpla con el acometido, generar incertidumbre y caos. Pudiese ser que el muerto o los muertos ya se encuentren en el lugar de los hechos y si no es así, se especula su desaparición, esto dará tiempo a los directores de conseguir o fabricar sus muertos, claro está, la culpa es de otros no de ellos, pues los medios cínicamente argumentarán “sólo transmitimos los ocurrido, desde el lugar de lo hechos”.

Las diferentes muertes o asesinatos que se den en el contexto predeterminado se irán sumando a lista de muertes sin haber una separación de hechos o circunstancias, el culpable será el mismo y por consiguiente el discurso a utilizarse también.

Una herramienta que se adiciona para reforzar el discurso de los medios de desinformación son Los promotores y defensores de los derechos de los terroristas, estos dirigen las acusaciones y se encargan de conseguir los testigos, y algunos casos los muertos para mantener el estatus mitológico de los muertos y las circunstancias. Se podría decir que estos organismos han escrito el libreto y lo consensuan con los directores de medios para ponerlo en práctica, asimismo reformulan en la marcha el libreto para que la comedia macabra impongan el terror en el público. De igual manera existen otros actores, actrices, textos y contextos para infundir miedo con el propósito de interpretar y generar la mitología alterna de la muerte.

En Nicaragua con la puesta en escena del intento de golpe de estado por parte de la oposición (medios de comunicación, ONGs, iglesias, etc.), a partir del 18 de abril del 2018, se han visto todas las representaciones mencionadas en los párrafos anteriores. Por tanto, la importancia de estas aclaraciones radica en brindarle al lector las herramientas necesarias para reflexionar si se está ante la verdad o ante la aplicación premeditada de un plan de terrorismo psicológico, perpetrado por los golpistas, que se ha definido como mitología alterna de la muerte.

Algo que debe quedar bien claro es que le Gobierno de Unidad y Reconciliación del FSLN, presidido por el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, en ninguna circunstancia ha utilizado este tipo de estrategias, estos actos son inconcebibles dentro de la moral histórica del Sandinismo. Ha sido este gobierno el que demanda justicia y esclarecimiento real de los hechos, sin ningún tipo de sesgo o afinidad para ocultar la verdad. En contra parte, los golpistas han promovido en todos sus frentes (físico, virtual, psicológico, etc.) el terrorismo, no teniendo el más mínimo remordimiento en la utilización de la mitología alterna de la muerte como arma de grueso calibre.

 

Jeremy Cerna

Berlín, Alemania

26 de Junio 2018