Doña Liliana Blass es originaria de Masaya y viaja a Managua para vender productos medicinales y aguacate, sin embargo en estos dos meses esa actividad se ha visto interrumpida y llena de obstáculos, por la situación difícil que atraviesa el país por la actividad vandálica golpista.

Esta mujer trabajadora ha logrado vender sus productos tras pasar por puntos ciegos debido a que los tranques que permanecieron sobre la Carretera a Masaya impedían la libre circulación.

Ella aseguró que en los días más complicados, tuvo que pagar sólo de venida hasta tres pasajes y con el temor de que algo le podía pasar en el camino, por lo que opina, es mejor terminar con la violencia para poder trabajar en paz y tranquilidad.

Es bien difícil porque tenemos que venir transportándonos de tramo en tramo, un camión nos trae a un punto, de ahí agarramos un microbús hasta tramos y otro que agarramos para venir aquí”, dijo Blass.

Esta comerciante hace un llamado a que termine toda esta situación y cese la violencia, “porque nosotros somos los perjudicados, porque somos pobres y dependemos de nuestro trabajo diario y con estos tranques es bien difícil y no podemos venir diario”, señaló.

No trabajamos con tranquilidad, andamos con miedo, venir transportándonos también, es una zozobra, pero tenemos que venir a ganarnos el pan nuestro”, agregó.

Asimismo, María Mercado dijo que como comerciante “lo que queremos es la paz para trabajar y llevarle cada día el sustento a nuestros hijos”.

Como nicaragüense instó al diálogo porque se quiere la paz y se termine pronto esta situación que les afecta directamente.

Verónica Pérez, otra trabajadora independiente dijo a los jóvenes de la derecha que lo que quieren es la paz y trabajar con seguridad, a como se vivía antes. Ella mantiene su esperanza en la reanudación del diálogo, “si el diálogo llega a restablecerse esto puede cambiar”, indicó.

El llamado es a la paz y que termine todo esto, que ya no haya más heridos ni muertos y tengamos paz en Nicaragua para que todos salgamos adelante”, expresó Norwin Cruz Calero.