Sony presentó este lunes un nuevo modelo de distribución comercial de contenidos 4K y los televisores más económicos en el mercado con esa resolución.

El modelo de distribución funciona por medio de un ‘over the top’ llamado FMP-X1, que vale 699 dólares en Estados Unidos y viene precargado con películas en ese formato. Cuando el usuario compra el dispositivo por primera vez, puede conectarlo a su televisor 4K y podrá reproducir hasta 10 películas y cortos.

Posteriormente, y por una tarifa mensual que no fue revelada, el dispositivo podrá cargar nuevos contenidos. Sony no reveló el medio de distribución de ese nuevo material: aun no sabemos si estas nuevas películas llegarán al dispositivo a través de internet, o si el usuario deberá acercarse a una tienda o a algún lugar para actualizar los contenidos.

El catálogo inicial será, básicamente, una larga serie de películas de acción salpicada con una que otra comedia. En un comunicado, Sony informó que las películas que estarán incluidas con el dispositivo son Bad Teacher (2011), Battle: Los Angeles (2011), The Bridge On The River Kwai (1957), Karate Kid (2010), Salt (2010), Taxi Driver (1976), That’s My Boy (2012), The Amazing Spider-Man (2012), The Other Guys (2010) y Total Recall (2012).

Este modelo de distribución se suma a otros que, a menor escala, ha probado Sony. La firma japonesa incluye películas 4K en su modelo más grande y costoso, y está distribuyendo discos Blu-Ray ‘masterizados’ en 4K, pero que reproducen en resolución 1080p.

Por otra parte, Sony anunció nuevos modelos más pequeños y económicos de televisores 4K, con los que apuesta a masificar la tecnología. Un nuevo modelo de 55 pulgadas cuesta 4.999 dólares, y uno de 65 pulgadas vale 6.999 dólares. Aunque los precios siguen siendo altos para este mercado, este es un gran paso hacia la masificación de la tecnología: el modelo inicial, de 85 pulgadas, vale 24.999 dólares en Estados Unidos y en Colombia cuesta 60 millones de pesos.

Sony tiene toda la carne en el asador

Desde el CES quedó muy claro que Sony apostó todas sus fichas en la masificación de 4K. Tras el lanzamiento de los primeros televisores y del primer contenido en este tamaño, la firma presentó su modelo de distribución de contenidos en este tamaño. La apuesta por un televisor de ese tamaño y ese precio es una clara señal en ese sentido.

El problema de 4K es el gran peso de los contenidos, lo que impide que sean enviados a través de internet o de cualquier otro tipo de conexión remota. Hemos visto prototipos de streaming de 4K a través de Netflix, y Japón dijo que intentaría transmitir señal 4K por satélite para el mundial de fútbol de 2014. Sin embargo, el de Sony es el primer modelo comercial de distribución de contenidos, y –si sale bien y es viable a mediano plazo– solucionará ese cuello de botella.