Un sismo de magnitud 6.3 en la escala de Richter sacudió este martes la República Islámica de Irán. El movimiento telúrico tuvo su epicentro en la ciudad de Bushehr al suroeste de la nación.

Al menos tres personas han muerto a causa del movimiento telúrico, según ha informado la televisión estatal. Por su parte, la empresa rusa que ha participado en la construcción de la central nuclear de Bushehr ha asegurado que el seísmo no ha afectado a las operaciones y la planta sigue funcionando "con normalidad", según ha informado RIA Novosti. Un experto ha asegurado a esta agencia rusa que la planta tiene capacidad para resistir un seísmo superior a los 6,3 puntos de magnitud.

Irán está situado sobre importantes fallas geológicas y ha sufrido sismos devastadores a lo largo de su historia. En agosto del pasado año dos fuertes sismos que se registraron en la nación islámica destruyeron un veintena de pueblos y dejaron un saldo de más de 300 muertos y alrededor de tres mil heridos, en su mayoría mujeres y niños.

Hace apenas una década, en 2003, la ciudad de Bam, en la provincia suroriental de Kerman, fue devastada por un seísmo que segó la vida de 31 mil personas, casi un cuarto de la población, y devastó la ciudadela, un complejo histórico construido con ladrillos de adobe.

La sacudida telúrica más destructiva de que haya registros en Irán ocurrió en junio de 1990, llevó los sismógrafos hasta los 7,7 grados Richter, causó la muerte de 37 mil personas y heridas a 100 mil, acorde con las estadísticas oficiales.