Con la confianza en Dios y en el Comandante Presidente de todos los nicaragüenses Daniel Ortega Saavedra y la compañera Vicepresidenta Rosario Murillo, se mostraron las familias que acudieron a la rotonda Hugo Chávez, desde donde piden por la paz en el país y en las familias, misma que ha sido arrebatada cobardemente por grupos delincuenciales financiados por los fascistas de la derecha.

Roberto Rodríguez, militante de la causa sandinista, quien fue secuestrado y golpeado por los delincuentes en el sector de Villa Progreso días atrás, se sumó a ese clamor que ha venido haciendo el pueblo durante las últimas semanas y reafirmó que el diálogo es la mejor arma para combatir al enemigo de la patria.

Queremos la paz, porque no se pueden seguir dando hechos de violencia que dañan al pueblo, he sido testigo del odio de muchos hermanos, sin embargo, reafirmo mi compromiso de lucha por construir esa paz que tanto habíamos gozado durante años. Todos somos pueblo y debemos unirnos”, refirió.

Al lugar acudieron los padres con sus pequeños hijos, a quienes desean heredarles un país seguro, tal es el caso de Albert Arauz, quien confía plenamente en el diálogo y las decisiones que desde ahí se tomarán por el bien del pueblo.

Antes vivíamos en total tranquilidad gracias a nuestro gobierno, sin embargo, hoy tenemos zozobra en nuestras comunidades, nuestros niños son víctimas del terror y por eso les hago un llamado a que dejen la violencia. Yo no quiero que mi niño sufra hambre, miedo y desgracia a como la vivimos nosotros en nuestros años de niñez”, expresó.

De igual manera, las madres desean que la tranquilidad retorne a los barrios, donde se ha creado un ambiente de inseguridad que afecta al pueblo en general, sin distingo alguno.

Este es nuestro país y merecemos la paz, necesitamos un diálogo honesto y sincero, queremos que todos depongan el odio y piensen en cada una de nosotras las madres, las abuelas, las hermanas e hijas. No es justo que suframos a manos de la delincuencia”, subrayó María de los ángeles Reyes.