“Nicaragüita mamita mía
mamita de todos los que te amamos
que no somos buitres ni amigos del mal parido interventor
que te impone más dolor sobre tu vientre bendito.

Mi Amada Nicaragüita bendita de Dios
que no te vengan a decir los villanos
que te destruyen porque te aman
ese pregón no es para vos
es el poder que sueñan.

Garras del Norte y lacayos
Usurpan hoy tu paz, tu luna plena
que agiganta mi amor por vos.

No en vano tu gallarda historia
De lucha armada
palpita y se respeta
En los días seguros
Sin mucha oscurana
Que fieles hijos rojinegros
Han sabido continuar.

Te escribo mi dulce Nicaragüita de amor
En estos días de profundas noches
Y de fauces asesinas que de a poco te devoran
Te escribo para decirte como yo
que hay miles de ofendidos
indignados, de enturcados
Por lo que te hacen esas hienas asquerosas
Que no mancillaran más tu alma,
tu dignidad.

Permítenos rugir en tu defensa
Para hacerles sentir que sus garras
serán uñitas mojadas
y se atragantaran sus cobardes osadías,
y su garbo será el miau miau de un gatito espantado.

Entonces festejaremos: Yo con mi delantal coqueto
Rojinegro por siempre
Y vos Nicaragüita sandinista
con tu alma de luz, verdad y dignidad
bailaras conmigo,
seguirás siendo madre
abnegada y buena
a pesar de las cobardes hienas.