La historia cuenta que la virgen Santa Catalina fue protectora de la Zarina Ekaterina II, la emperatriz que recogió el legado de Pedro el grande, trayendo de Europa la filosofía jurídica, política y moral además de medicina, arte, cultura y educación. Y en honor a la Virgen se erigió esta bella Catedral en 1710, en la Ciudad de San Petersburgo, Federación de Rusia.

En el 2013 el Papa Francisco la consagró como basílica menor y así la Catedral paso a ser el primer templo católico de Rusia.

En este Santo Recinto se escuchó la voz del Padre Mariano este 26 de mayo elevar plegarias a la Santísima Trinidad, pidiendo que ilumine a las personas, a todas las personas que están
participando en la mesa del dialogo en Nicaragua, “que la Santísima Trinidad, Dios Padre y Espíritu Santo nos ayude a escuchar las voces de nuestros corazones, y que no se confundan sus voces, sus deseos de paz y hermandad como los idiomas en la torre de Babel, y sea un único deseo entre los hermanos nicaragüenses, de alcanzar la paz y continuar trabajando y construyendo la Patria amada”.

En su fervoroso mensaje el Padre Mariano llamó a todos los nicaragüenses, independientemente de sus preferencias políticas, a la unidad a la fraternidad y al amor, legados por Cristo nuestro Señor.

En esta liturgia en que se conmemoraba a la Santísima Trinidad, y dedicada a la Paz en Nicaragua, nos acompañó Javier Paulinich Velarde, Secretario Permanente del Sistema Económico Latinoamericano (SELA) Movimientos de solidaridad, Centro Cultural Latinoamericano Hugo Chávez en San Petersburgo, y jóvenes estudiantes de varios países del mundo.

Ahora finales de mayo en San Petersburgo son las noches blancas en donde no se apaga el sol y permanece la luz, que así sea… Que la pura luz del entendimiento habite el corazón de cada hermano nicaragüense.

misa

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