Transportistas del sector urbano y colectivo, expresaron tras la cuarta sesión de trabajo del Diálogo Nacional, que no hubo voluntad de los grupos de la derecha para levantar los tranques que han generado tantas pérdidas económicas en el país.

El transportista Luis Jiménez, instó a estos grupos a deponer estas actitudes negativas, y que dejen trabajar a las familias nicaragüenses, permitiéndoles la libre circulación.

“Hay 78 mil cabezas de familia del sector transporte que están sin llevar el sustento diario a su casa, más los trabajadores indirectos. Hay un pueblo que quiere trabajar y que los tranques no los dejan”, expresó.

El Presidente de Urecootraco, Danilo Sánchez, hizo un llamado a los actores del diálogo, “a que se levanten los tranques, y que se siga desarrollando el diálogo en paz y armonía, porque la población quiere trabajar en sana paz”.

“Nosotros tenemos que darle un servicio público a la población, porque nosotros vivimos de la población, la población no tiene que estar sufriendo lo que se vive en Nicaragua”, dijo.

El presidente de la Cooperativa de Transporte de Servicio Múltiple, Nain Hernández, dijo no entender cómo es posible que estos grupos de la derecha no quieran resolver el tema de los tranques.

“Que resolvamos los tranques, y que luego sigan con los demás puntos de agenda. Nosotros creemos que no quieren la paz, y nosotros sí pedimos la paz para poder transportar a la gente con seguridad, y tratar que la población use los servicios públicos”, sostuvo.

El dirigente sindical, Luis Barboza, reafirmó que la propuesta sigue y seguirá siendo que se levanten los tranques y se dé libre circulación de todos los trabajadores.

“Es un punto que quedó pendiente y no se aprobó; se está quedando claro quién quiere la paz, y quién no la quiere. Ojalá que al viernes podamos aprobar que se levanten los tranques de una vez por todas para no perjudicar ni a los trabajadores, ni a la población en general”, manifestó.

El Presidente del Banco Central de Nicaragua, Ovidio Reyes, lamentó que durante el diálogo no se favoreciera el restablecimiento de la paz, y el restablecimiento de las condiciones para que la población pueda circular libremente, e indicó que en consecuencia se pueden perder unos 58 mil empleos y aumentar la pobreza.