Unidos en oración, así se mostró la población que acudió a la Avenida de Bolívar a Chávez, donde a una sola voz y un mismo clamor, declararon grandes bendiciones para el país, para las familias y sobre todo proclamaron la paz, que permitirá el restablecimiento del desarrollo nacional y el reconocimiento a nivel mundial.

Entre alabanzas, oraciones y mucha fortaleza espiritual, los creyentes en el Dios y Señor de los Cielos, depositaron su esperanza en él y mostraron su confianza en que mañana durante la sesión del Diálogo Nacional, será Dios quien tome el control de todas las decisiones que surjan en el encuentro.

Carolina Arauz, con mucha confianza dijo que la oración es la más grande fortaleza del pueblo, es el arma con la cual el bien ha imperado sobre el mal.

Un pueblo de fe

Somos un pueblo de fe, somos hijos de Dios y por eso estamos convencidos que él será quien tomará las riendas del Diálogo Nacional y nos permitirá recuperar la Nicaragua que con esfuerzo hemos venido construyendo. Pido a Dios por nuestras autoridades, por nuestros hermanos que hoy guardan odio en sus corazones, para que ese sentimiento se convierta en amor”, destacó.

De igual manera Esteban Fonseca expresó que no hay poder humano que pueda entorpecer la palabra y voluntad de Dios.

Lo que hoy vivimos es una batalla más que material y humana, es espiritual y por eso nosotros nos hemos tomado de la mano de Dios, porque él con su bondad nos va a dar la victoria. Son muchos los profetas que han declarado bendiciones para nuestro país y el pueblo y nosotros estamos confiando en esa promesa divina que traerá consigo más bienestar, desarrollo y sobre todo la paz que tanto anhelamos”, manifestó.

Las promesas de Dios están por cumplirse

Al frente de las oraciones y el clamor, estuvo el pastor Milton Salazar, quien expresó que la mirada de Dios está sobre Nicaragua y que a través de la oración se está creando un acercamiento que dará como resultado grandes bendiciones.

Estamos unidos para orar y creyendo que el Señor traerá la respuesta a través de la oración, sabemos que el diablo es malo y nada bueno sale de él y es quien ha traído la violencia, la enemistad y la separación de las familias, pero nosotros estamos orando para establecer la palabra de Dios y creyendo que nos va a traer la unidad”, destacó.

Hay algo en lo que hemos creído y es que Dios va a cumplir su propósito en Nicaragua. La promesa es que Dios nos va a dar la victoria sobre toda esta situación, son muchos los profetas que han declarado bienestar para el país y que pronto venceremos esta dificultad y Dios va a levantar aún más esta nación”, subrayó.