La Universidad Nacional Agraria (UNA), inició este sábado la Maestría de Sanidad Vegetal, iniciativa que surge de la necesidad de fortalecer las capacidades del agro y seguridad alimentaria. Esta Maestría es apoyada por el Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés).

El rector de la UNA, compañero Telémaco Talavera, indicó que el objetivo de este programa de estudio, es formar maestros en ciencias con sólidos conocimientos científicos técnicos en el campo de la sanidad vegetal, que contribuyan a la solución de problemas sanitarios y fitosanitarios del sector agrícola y forestal.

“Este diplomado pretende crear profesionales integrales, éticos y en correspondencia con las exigencias del comercio nacional e internacional”, dijo Talavera.

En esta maestría participan profesionales de la agronomía y se desarrolla a la reciente demanda dirigida a promover la implementación de estrategias sanitarias y fitosanitarias, con estándares y regulaciones que garanticen una producción de bienes y servicios agroforestales inocua y de calidad.

“Este programa de maestría surge de la necesidad de fortalecer los conocimientos científico técnico en el campo de la sanidad vegetal, así como fortalecer los conocimientos y habilidades regulaciones y normativas sanitarias que intervienen en la cadena de valor de los productos agroforestales”, dijo Dennis Salazar, decano de la Facultad de Agronomía de la UNA.

En la inauguración del programa educativo estuvo presente el señor Gary Clements, Consejero para Asuntos Económicos y Comerciales de la Embajada de Estados Unidos, quien patentizó el apoyo de su gobierno en relación al tema de seguridad alimentaria.

“Este programa viene a fortalecer el conocimiento de muchos técnicos relacionados al sector agrícola de Nicaragua. Una buena vigilancia sanitaria y fitosanitaria asegura la producción de alimentos y evita que las plagas y enfermedades se propaguen por la región”, dijo Clements.

Agregó que en esta época de cambio climático, estos programas representan un gran reto para los técnicos de la agronomía, como el caso de la roya que ha afectado en buen porcentaje las plantaciones de café.

“Por ello es de mucha importancia contar con programas de educación especializados en salud vegetal, que permitan a los técnicos profundizar sus conocimientos científicos y de esa manera se pueden desarrollar estrategias más efectivas que contribuyan al mejor manejo de plagas y enfermedades”, concluyó Clements.

El USDA a través del programa Fondos para el Desarrollo ha aportado a Nicaragua unos 15 millones de dólares en los últimos 10 años, para desarrollar actividades relacionadas a la vigilancia fitosanitaria.