Luego de darse por iniciado el proceso de Diálogo Nacional, la población manifiesta las grandes expectativas al respecto, así como la plena seguridad que a través del encuentro que continuará este viernes, se alcanzarán resultados positivos para las familias, la economía y la seguridad de toda la nación.

Paulino Gutiérrez, señaló que a través del diálogo es cómo se puede enrumbar a Nicaragua hacia el bienestar y el desarrollo y no con la violencia generada por grupos que se han dado a la tarea de sembrar el terror y la inestabilidad del pueblo.

“El diálogo es lo más viable para el país, así nos van a permitir andar tranquilo en la calle, sin temor a ser agredidos. Yo lo que espero es que tenga mucho éxito el diálogo y que volvamos a ser felices a como lo éramos semanas atrás”, dijo.

Así mismo, Julia Zamora, destacó que ha depositado su fe en Dios y en las autoridades del país, para que en las mesas de diálogo florezcan ideas que abonen la estabilidad del país.

“Hablando nos entendemos y considero que el diálogo va a traer consigo importantes avances, confío en Dios que todo saldrá bien y nuestro padre celestial será el que tocará los corazones de quienes han demostrado odio. Todos debemos deponer la actitud negativa y pensar en el bienestar de nuestro país, trabajar en paz y sobre todo que logremos seguir adelante”, expresó.

Comerciante

Comerciantes a esperas del restablecimiento de la actividad económica

Los pequeños comerciantes de las paradas de buses y establecimientos en algunos mercados, comparten su descontento ante la situación, señalando que las ventas han bajado en más de un 50%, ya que los abastecedores no han logrado ingresar a la capital, producto de los tranques en las carreteras.

“Aquí nosotros ya casi no vendemos, la gente siente temor de salir a las calles y eso nos perjudica, yo espero que el diálogo resuelva esta situación. Todos queremos estar en paz, en armonía y ser un pueblo unido que se dedique a su trabajo y a sus labores cotidianas”, expresó Carol Noguera, comerciante del sector del Zúmen.

“Nosotros nos dedicamos a vender rosquillas, las cuales nos traen desde Somoto y debido a los tranques, los productos no han ingresado a Managua. Estamos viviendo un estrés día a día, porque nos están dejando grandes secuelas económicas, aquí todo mundo tiene deudas, los bancos no nos están esperando, tenemos fechas límites de pago y al no poder trabajar no tenemos de donde sacar los abonos, por eso nosotros queremos trabajar tranquilos”, subrayó Mónica Baltodano, comerciante del Roberto Huembes.