Campesinos de la comunidad Santa Juana, municipio de Nindirí, Masaya, están pasando momentos difíciles por la situación en la que mantienen a ese departamento vándalos financiados por grupos de la derecha.

Los tranques, la falta de transporte y la inseguridad en el departamento ha impedido que logren sacar sus cosechas para comercializarla en los diferentes mercados, lo que les ha causado pérdidas económicas que afectan directamente al núcleo familiar.

Don Juan Ramón Ruiz destaca que se han visto afectados “por los grupos vandálicos que andan en las calles molestando. ¡No es protesta, es robo lo que andan haciendo!, y con esos robos que andan haciendo yo no estoy de acuerdo, porque estos muchachitos si se dieran cuenta como se combatió con la Contra, no estarían diciendo que quieren guerra”, subraya muy molesto.

Agregó que esos jóvenes no pasan de ser “chicos plásticos”, “no son grupos que reclaman su derecho, son utilizados por la derecha, nosotros como pobres repudiamos esas agresiones”, dijo.
Don Juan Ramón exige que esos tranques sean desaparecidos automáticamente, si estuviera joven yo fuera el primero en ir a quitarlas y combatir con ellos, no tengo miedo, porque combatí a la contra en los 80”.

Por su parte José Torrez, joven campesino y estudiante de la Universidad Agraria dice que, primeramente, como campesinos han sido afectados porque el producto no ha podido salir de sus fincas, y luego como estudiante, porque no ha podido asistir a clases.

“Nos sentimos realmente afectados, queremos que sea restablecido el sector de transporte. Soy estudiantes de la agraria, llevo tercer año y como no hay transporte no he podido ir a clases, le ruega que sea restablecido lo más pronto posible”, finalizó José.