En nombre del gobierno Sandinista fueron recibidos cuarenta y un nicaragüenses que fueron deportados de Estados Unidos.

El Ministerio de la Familia les dio la bienvenida brindándoles un refrigerio, ayuda económica y un bus para que sean trasladados a las terminales de buses.

El Ministerio de Salud también hizo presencia para medir la temperatura a los compatriotas, un medida rutinaria en los aeropuertos.

Juan Pablo Izaguirre, de Somotillo, Chinandega, es uno de los que regresan con la fe de poder salir adelante en su país y nunca más volver a trabajar en el extranjero.

“Las autoridades en Estados Unidos nos miran como perros, no parecen humanos, hay muchos norteamericanos que son buenos porque no hay que dudarlo, pero este señor Trump no nos quiere a nosotros a los centroamericanos”, afirmó sobre la situación que se está viviendo en Estados Unidos.

“El comandante Daniel Ortega es la única persona que puede abrir fuentes de trabajo por eso estoy feliz de volver a mi país. Ya no quiero que mucha gente sea humillada ni que anden rodando, pisoteados en otro país”, manifestó Juan Pablo, quien cree firmemente en el buen trabajo que hace el gobierno sandinista.

Yo me siento orgulloso al ver que nos están recibiendo como hermanos porque dice la biblia honra al prójimo y a ti mismo, les digo al pueblo que todos somos hermanos independientemente de la ideología”.

“El señor presidente (Daniel Ortega) tiene un buen corazón y le pido que siga por ese camino, busquemos un bienestar para todos los nicaragüenses”, finalizó.