A un mes del sensible fallecimiento del Padre Theo Klomberg, las familias nicaragüenses lo recuerdan con gran afecto y cariño. Por ello, la feligresía de la Iglesia la Merced, del Barrio Larreynaga en Managua, conmemoró esta fecha en que el religioso pasó a la gloria de Dios en su eternidad.

El Padre Antonio Castro dedicó la Santa Eucaristía al Padre Theo, a quien lo recordó como un gran predicador que con su palabra anunció la esperanza, la vida, el aliento y el consuelo.

“El Padre Theo predicó precisamente a Cristo vivo, a Cristo Crucificado, pero también a Cristo Resucitado, anunciaba esperanza, anunciaba vida, consuelo, aliento y resurrección, con su palabra y con su ejemplo, y con su persona acompañando a tantas y tantas personas jóvenes, adultos, mayores, madres de mártires, las estuvo acompañando, y su presencia era transmisora de vida, de esperanza, transmisora de resurrección”, manifestó.

Al conocer del deceso del Padre Theos, hace un mes, se recuerdan las palabras de la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Compañera Rosario Murillo, quien manifestó gran conmoción por el líder religioso.

“Sentimos profundamente su partida; la partida de un hermano, la partida de un compañero, la partida de un militante revolucionario, la partida un sandinista, la partida de un sacerdote, la partida un Pastor consecuente, austero, sencillo, humilde, ¡revolucionario!", expresó Rosario a través de los medios de Comunicación del Poder de la Familia y la Comunidad.

Durante la misa eucarística ofrecida en la Iglesia La Merced, muchas de las personas que conocieron en vida al Padre Theo lo recordaron como un hombre cercano y sensible al sufrimiento y el dolor del prójimo

“Cómo pasa el tiempo ¿verdad?, ya es un mes que el Padre Theo no está en cuerpo presente con nosotros, pero espiritualmente siempre lo sentimos a nuestro lado, porque él compartió tanto tiempo con nosotros, porque ya para nosotros es imposible que se nos borre de la mente, lo vamos a tener siempre en nuestra mente y en nuestros corazones”, externó Olga de Lacayo.

“Yo lo doy gracias a Dios por habernos permitido compartir con el Padre Theo, por habernos dado al Padre Theo, porque él estuvo en los momentos críticos, en los momentos de dolor que tuvimos en nuestras familias, él nos dio siempre amor, siempre nos dio fortaleza, ánimo y yo estoy satisfecha porque lo tuvimos, porque lo sentimos, y porque lo seguimos amando y le pedimos a Dios que lo tenga en su gloria”, dijo María Auxiliadora Jerez.

Niños y niñas también elevaron sus cantos por el Padre Theo durante la misa de este jueves 4 de abril. Y también asistieron y lo recordaron con amor las Madres de Héroes y Mártires de aquella Gesta Heroica de San José de las Mulas (1983), a quienes el Padre Theo les tenía gran cariño y siempre oraba por ella y sus hijos.