Nicaragua respira aires de paz. La población ha retornado a sus centros de trabajo y los comercios, en su gran mayoría, han abiertos sus puertas a la población.

Los súpermercados y comercios populares están recibiendo a los compradores, quienes manifestaron su satisfacción al ver que todo ha regresado a la normalidad  y rechazaron la violencia y delincuencia de grupos de personas que no desean ver a Nicaragua prosperar.

Zayonara Munguía llegó hasta el Maxi Palí ubicado en la 27 de Mayo a hacer las compras de la semana.

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"Toda esta delincuencia hace que encarezcan productos y no queremos eso, lo que queremos es trabajar en paz", señaló Zayonara.

"Gracias a Dios aún hay lugares donde la delincuencia no ha llegado porque la población no ha permitido que saqueen y gracias a esa gente podemos hoy venir hacer las compras de manera segura", agregó.

Socorro Calero, otra compradora comentó que “la violencia no deja nada bueno porque arruina el país, pero Dios nos tiene hoy tranquilos, vemos a la Policía en el súper y eso nos tranquiliza".

Poco a poco las familias se acercan a los mercados capitalinos para realizar sus compras.

El mercado Israel Lewites sigue siendo custodiado por los mismos comerciantes que defienden la paz y la tranquilidad.

Aunque no todos los negocios están abriendo sus puertas, un gran número de ellos sí, permitiendo que la población compre frutas, verduras, perecederos y lácteos a precios accesibles.

"Todo está normal, me siento seguro y los precios estables. En mi caso tengo el baldecito de tomates a veinte córdobas y la bolsa de cebollas a veinte", dijo el comerciante José Felipe Hernández.

"Es un alivio que ya todo esté en calma porque podemos andar por las calles tranquilos y hacer las compras de diario, esto necesitábamos, que volviera todo a la normalidad", comentó.