Según informó el Centro Sismológico Europeo del Mediterráneo, este sábado se registró un sismo de magnitud de 5.4 en la escala de Richter en la frontera entre Irán e Irak, dejando un saldo de al menos 23 personas heridas.

Un funcionario de alto rango de la provincia iraní de Kermanshah indicó que todas las personas recibieron asistencia médica.

El hipocentro del sismo se registró a una profundidad de 52 kilómetros y el epicentro a 170 kilómetros de distancia de la ciudad de Bagdad.

Irán es uno de los países más activos sísmicamente en el mundo, atravesado por varias fallas principales que cubren al menos el 90 por ciento del país. Como consecuencia de esto, los terremotos que ocurren en la nación persa son continuos y destructivos.

El cataclismo más fuerte registrado en la historia de Irán ocurrió el mes de junio de 1990. Destruyó las ciudades del norte de Rudbar, Manjil y Lushan, junto con cientos de aldeas, y murieron unas 37,000 personas.