Este Viernes Santo, día en el que se conmemora la muerte del Señor Jesucristo, desde la catedral metropolitana de Managua, el cardenal Leopoldo Brenes, celebró la  liturgia de la Pasión del Señor, invitando a cargar con nuestra cruz a como lo hizo Jesús.

En este día donde se celebra la liturgia de adoración de la Cruz y procesión del Santo Entierro, las familias católicas acudieron como una muestra de arrepentimiento por sus pecados.

A las seis en punto de la tarde, su eminencia Reverendísima, entró por la puerta principal para realizar  la adoración a Cristo.

Este es el único día del año en el que la Iglesia católica no celebra la Santa eucaristía.

"Toda la predicación de Jesús era fuera de serie, yo creo que mis buenos hijos que Jesús al resucitar al tercer día sigue preparándonos a nosotros para comprender la grandeza de este misterio, tenemos que ser discípulos de Jesús, tienen que renunciar a todo y seguirlo y cargar con la cruz".

"Cristo toma su Cruz y la carga" y "nos da el ejemplo", exhortó.

Cristo nos invita a ser sus discípulos

"Ha sido todo un proceso de vida que ha estado marcado por la oración, el ayuno y las buenas obras, acciones que nos han llevado a ver el pecado y la propia vida", expresó el cardenal Brenes durante su mensaje.

"En esta experiencia que hemos vivido el Señor nos ha concebido la gracia de acercarnos al sacramento, sentir sus caricias, sentir el abrazo de las personas, eso es un motivo de gozo y alegría".

"El habernos acercado al sacramento de reconciliación ha sido un motivo para vivir estos grandes acontecimientos de nuestra fe y prepararnos para el día de mañana a celebrar la resurrección, la pasión, la muerte y resurrección de Jesús", manifestó su eminencia.

Recordó que Jesucristo estaba muy claro de cuál era su misión: Morir para que todos tengamos vida en abundancia.

"Curiosamente Jesús iba preparando a sus discípulos y estaba seguro que más adelante lo Iban a comprender", culminó.

Tras el momento de adoración y mensaje de su eminencia, los feligreses acompañaron la procesión del Santo Entierro que se realiza en los alrededores de la catedral.

Con velas y antorchas la imagen del Señor crucificado acostado en su santo sepulcro es custodiado.