Más de 150 ballenas piloto se quedaron varadas este viernes en una bahía en el suroeste de Australia, lo que ha motivado la emisión de una alerta por tiburones.

A pesar de los intentos por desviarlas y por trasladarlas con grúas, alrededor de la mitad han muerto tras el incidente.

Un grupo de expertos y voluntarios se encuentran en la bahía Hamelin, situada a unos 315 kilómetros de Perth, para evaluar la situación e intentar salvar a los 50 cetáceos que quedan vivos en la playa y a otros 25 que están en aguas poco profundas.