Una falla menor detectada en el tren de aterrizaje delantero de un avión de Copa Airlines, que ya había aterrizado sin problemas, activó de forma inmediata los protocolos de emergencia del Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino.

La Gerente General de la Empresa Administradora de Aeropuertos, Aleyda Molina informó que una nave de Copa procedente de Panamá, presentó problemas en el freno del tren de aterrizaje, minutos después de haber transitado la pista y dar la vuelta para estacionarse en la manga, donde iban a desabordar los 121 pasajeros y sus seis tripulantes.

Las medidas adoptadas son parte del protocolos de seguridad y emergencia, para preservar la vida de los pasajeros "y dando cumplimiento a las orientaciones de nuestro Presidente y de nuestra compañera Vicepresidenta Rosario Murillo, que en todo momento (priorizan la vida) lo primero fue desabordar a los pasajeros".

El avión 73700, con capacidad para 121 pasajeros y 6 tripulantes, tras ser evacuado, fue trasladado para su revisión respectiva por especialistas del aeropuerto y de la línea aérea.

Después que el avión aterrizó en la pista activa de la cabecera 28, buscando la pista de rodaje para el estacionamiento en la aplanadora (manga), en ese trayecto al avión se le reventaron las mangueras del aceite hidráulico del tren de aterrizaje de nariz (por la temperatura del metal, el avión inicio a emanar humo del tren de nariz), lo que generó la alarma.

De inmediato fue atendido por los Bomberos.

En ningún momento estuvo en riesgo la vida de los 121 pasajeros (2 de ellos en tránsito hacia Costa Rica) y los 6 tripulantes del avión.

No hubo necesidad de aplicar sustancia extintora.

Como acción de seguridad posterior, se aplicó en el derrame de aceite, material absorbente (aserrín) y se está lavando el área de derrame para eliminar residuos de aceite.

"Con esto estamos demostrando nuestra capacidad, nuestra preparación, que estamos listos ante cualquier eventualidad en este y en los otros aeropuertos", subrayó Molina.

El aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino está certificado como uno de los más seguros de Centroamérica.