El análisis lo realizaron a lo largo de todo un día de foro en las oficinas del Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola (IICA) en Managua, tras haber realizado reuniones similares en otras capitales centroamericanas.

El objetivo del foro fue promover el “Programa Intergubernamental de Cooperación Cambio Climático: Oportunidades y Desafíos para la Agricultura” y al cual asistieron funcionarios de gobierno y de organizaciones no gubernamentales interesadas, así como la conformación de una red de investigación e información sobre el tema.

Este tipo de foro a nivel regional pretende desarrollar competencias y fortalecer las capacidades investigativas en torno al cambio climático en México, América Central, República Dominicana y Colombia para buscar las mejores formas de adaptar la agricultura a los efectos del cambio climático.

Al respecto la doctora, Cecilia Conde, de la UNAM, destacó un exhaustivo estudio que ella dirigió en México para conocer los efectos posibles del cambio climático, el problema de la inseguridad en el clima y de la creciente infertilidad de los suelos y como ir adaptando la agricultura a esa situación cambiante.

Impactos ya están siendo sentidos

Por su lado, el representante del IICA en Nicaragua, Mario Aldana destacó que los impactos del cambio climático ya están siendo sentidos en la región, que es una de las más vulnerables del planeta y por lo tanto consideró sumamente importante realizar esfuerzos investigativos para preparase y capear en lo posible los efectos negativos.

Aldana explicó que esos efectos negativos y como enfrentarlos con relativo éxito es una tarea del foro, de la coordinación que se pueda realizar entre los distintos países y de la efectividad de la red que se forme.

También participaron en el foro ponentes como el doctor Efrén Ospina, de la UNAM de México, la Doctora Ana Peña del Valle, el ingeniero Arturo Montañosa Surio, el Máster Daniel López del Centro Geo, Guillermo Rosales de la UNAM y Martha Lucía Alivar del IICA.

Uno de los objetivos del foro es ayudar a establecer una discusión en cada país sobre la adaptación de la agricultura frente al cambio climático y establecer un nodo nacional de la Red Científico Técnica que operará el programa.