Monseñor Eddy Montenegro, Prelado de Honor de Su Santidad, consideró que el llamado a la consulta nacional para fortalecer vínculos afectivos de la familia, hace honor a la calidad de “maestros de la vida” que tienen los padres.

En ese orden, señaló que se debe debatir sobre la manipulación a la que la sociedad se expone y que en muchos casos ha perjudicado a las familias.

La participación es muy buena no solamente de los sectores religiosos, católicos, protestantes, sino también desde todos los sectores de la familia que tienen mucha incidencia en el vivir y que han notado lógicamente en ese impacto que tiene en estos tiempos”, precisó.

Al respecto, citó al Santo Padre durante la jornada mundial sobre las comunicaciones, haciendo referencia al aspecto bíblico.

Esos temas basados desde la cita bíblica… ustedes saben que el mal conduce a la primera mentira, al primer engaño y muchas veces se habla de que algunos medios, algunas comunicaciones que se dan, hemos visto algunos ejemplos en Nicaragua inciden en lo que es la vivencia de la familia. ¿Cómo manejar esa información? Sobre todo cuando se dan medias verdades o mentiras disfrazadas de falsedad”, señaló.

Montenegro, explicó que el Papa llama a debatir la desinformación. “Esta expresión se refiere por lo tanto a informaciones infundadas, en datos inexistentes o distorsionados y tienen como finalidad, engañar o incluso manipular al lector para alcanzar determinado objetivo. Influenciar las decisiones políticas u obtener ganancias económicas”, dijo el sacerdote citando al Papa.

A la vez, dijo que es un debate que está planteado en diversas naciones del mundo y que “lo bonito en nuestro caso” es el objetivo de salvaguardar a la familia “para que no se lesione ese ser mismo de la familia”.