Desde la Catedral de Juigalpa, en el departamento de Chontales, las mujeres y familias del municipio celebraron el Día Internacional de la Mujer con una eucaristía presidida por Monseñor René Sándigo, quien refirió que las mujeres son seres extraordinarios y valientes que a diario luchan por sus hijos y son parte importante de la sociedad.

Ofrecemos esta Santa Misa por las mujeres de todas las diócesis de Chontales, que el Señor con su infinita misericordia las siga bendiciendo y dándoles muchos buenos valores para que sigan sirviendo en sus familias y la sociedad”, expresó.

El líder religioso se refirió a las situaciones en las que la mujer se ve afectada por actos de violencia, ante lo cual destacó que la educación y el respeto hacia las féminas inicia desde los hogares, donde se deben cultivar valores y el amor hacia Dios como principio fundamental.

En Nicaragua hay una gran preocupación por el aumento en el número de mujeres víctimas de asesinato, maltrato y violaciones, situación que desde el punto de vista social puede tener cualquier tipo de interpretaciones, pero desde el punto de vista cristiano, consideramos que esas situaciones se dan porque no hemos querido que Dios entre en nuestros corazones y familias”, señaló.

Sándigo instó a la sociedad y a los varones a ser más respetuosos de las mujeres, para que la violencia cese en el país.

Tenemos que empezar a darle espacio en Nicaragua a Jesús, para que sea él quien expulse la maldad de los hogares y así empecemos a recuperar la sensatez, la calma, la armonía en las familias. Nosotros como sociedad debemos de educar a los hijos, a las niñas enseñándoles lo valiosas que son y que no deben de sentirse menos y asumir su lugar en la sociedad y a los niños hay que enseñarles a que no utilicen a las mujeres, que las traten con respeto y logren convivir en unidad”, externó.

Invito a todos a vivir entre hombres y mujeres, a vernos como amigos, compañeros, hermanos y como la otra mitad que necesitamos tanto hombres como mujeres. No podemos caer en el odio entre ambos, sino que tenemos que aprender a convivir”,