Lo fue en el primer periodo de la Revolución Sandinista, lo sigue siendo desde hace 10 años. La mujer desde siempre ha estado en el centro de las políticas sociales, económicas y culturales que promueve el FSLN como gobierno y en el sector salud también es un núcleo muy importante.

Durante los últimos 10 años el sistema público de salud ha dado saltos de calidad y calidez en la atención al pueblo nicaragüenses y como parte de este, la mujer ha tenido prioridad en cada uno de los programas implementados por el Minsa.

Y es de esta manera que la cobertura en salud a nivel nacional se ha incrementado enormemente en cada uno de los ítems. La Ministra de Salud, compañera Sonia Castro nos explicó en qué han consistido los logros que ha tenido la mujer con el Gobierno Sandinista, y  también reconoció que existen desafíos para lograr mejores niveles de calidad.

Un  punto importante en este tema, es el mejoramiento de la infraestructura hospitalaria, durante este tiempo, se han construido y equipado 16 nuevos hospitales, entre estos 13 primarios, 1 departamental y 2 hospitales nacionales (Hospital Fernando Vélez Paiz  y el Hospital Solidaridad).

Se han rehabilitado, ampliado y equipado 56 hospitales en el resto del país, se construyen 19 nuevos centros de salud, otros 125 se han equipado y rehabilitado; se han construido 277 nuevos Puestos de Salud y otros 715 se han rehabilitado. Igualmente se han construido 52 nuevos laboratorios clínicos y 126 se han rehabilitado.

 

Las Casas Maternas

Como parte de este proceso de restitución de derechos a la mujer, se implementa el programa de Casas Maternas construyendo 138 totalmente nuevas y otras 32 han sido rehabilitadas. Tan efectivo ha sido este programa  que Nicaragua ha sido galardonada en diversas ocasiones por su modelo comunitario en salud y porque ha reducido la mortalidad materna en 38.7 por cada 100 mil niños nacidos vivos. El año pasado fueron atendidas en las Casas Maternas 69 mil mujeres en todo el país.

Gracias a esta política integral en materia de salud, se puede entender el avance de la mujer, que está aprendiendo a cuidarse más, a implementar acciones preventivas en diversos aspectos de su salud.

“El Comandante Daniel Ortega Saavedra y la compañera Rosario Murillo, que conducen nuestro país por la voluntad de nuestro pueblo, tienen políticas donde la prioridad de la madre, del niño, son ejes centrales en nuestro trabajo”, subrayó.

La atención pre y post natal en el sistema de salud es prioridad, e incluye mejorar la calidad humana de la atención, acompañar a la familia en el proceso de desarrollo del embarazo, hasta la finalización a buen término, es parte de este proceso.

En estos logros también se incluyen a las mujeres adultas mayores, a las mujeres con discapacidad y las que padecen enfermedades crónicas. Cada sector presenta avances gracias a que también se ha ampliado el número de especialistas y el incremento de las brigadas médicas, principalmente en las comunidades rurales.

“Esto nos ha permitido que el 96 % de los nacimientos en este país es atendido por personal que tiene algún grado de capacidad, desde una partera hasta los médicos especialistas. Las parteras tienen conocimiento, capacitación y esto nos da tranquilidad, seguridad, para que sea un parto seguro para el bebé y la madre”, detalló.

Al retomar el FSLN la conducción del país, apenas 56 mil mujeres tenían acceso a métodos de planificación familiar, en la actualidad  más de 250 mil féminas están incluidos en este programa.

Al 2007 la tasa de mortalidad infantil (niños menores de 12 meses) era de 29 por cien mil nacidos vivos, al 2017 las cifras son de 10.3. En el caso de la mortalidad neonatal, se pasó de 20 por casi mil nacidos vivos a 9.8 en el 2017.

Mujeres llenas de mucha solidaridad

“Estos son datos que nos están reflejando el impacto en la calidad de vida y sobrevida de los nicaragüenses, en particular de las mujeres y sus niños”, refirió Castro. En el programa Todos con Voz, en el 2012 se atendieron 55 mil 800 mujeres con algún grado de discapacidad, pero el año pasado la cifra se atendió a 64 mil 680 mujeres.

Para lograr captar a este importante número, fue crucial la participación de la mujer, pues del total de brigadistas de salud aglutinados en el MINSA, 14 mil 540 son mujeres, esto sin incluir a las 6 mil parteras.

Cada una de estas mujeres que están integradas como brigadistas o parteras, están llenas de un inmenso espíritu de solidaridad, valor que hace posible cada logro detallado.

 “Todo esto nos ha llevado a reducir la muerte materna como indicador de desarrollo en el país, en el 2006 teníamos 92 por 100 mil nacidos vivos, 92 mujeres morían por causas relacionadas al embarazo por cien mil nacidos vivos y en el 2017 nosotros cerramos con una cifra de 37.8 por cada cien mil, esto ha sido un gran esfuerzo donde interviene todo el modelo de salud familiar comunitaria, donde están los brigadistas, las parteras, los evangélicos, los religiosos, los pastores, los transportistas, las redes comunitarias, los alcaldes del Poder Ciudadano y los trabajadores de la salud y la voluntad política que pone en primera prioridad la salud de la mujer”, destacó.

Principales desafíos

Como principales desafíos del sistema de salud, Castro señaló que la prevención del cáncer cérvico uterino es uno de ellos, y por eso se trabaja en lograr mayor cobertura, principalmente en el campo y es ahí donde juegan un rol fundamental el programa de las unidades móviles. En el 2006 menos de 150 mil mujeres eran atendidas con el Papanicolaou, pero en el 2017 se realizaron más de 700 mil exámenes. Se trabaja en las zonas distantes enviando equipos y personal especializado.

También se garantiza el tratamiento para mujeres que son detectadas con esta enfermedad. Los centros especializados como el Nora Astorga, se han venido dotando de equipos tecnológicos. En cada cabecera departamental existen equipos para los exámenes de mama.

Igual se quiere fortalecer el tema de las mujeres con enfermedades crónicas, se trabaja en la prevención de enfermedades como diabetes, hipertensión o insuficiencia renal. En el tema hospitalario se trabaja mejorar en la calidad y calidez en las atenciones quirúrgicas.

“La mortalidad neonatal sigue un desafío, porque en la medida que aumentan las enfermedades, aumentan los riesgos de los embarazos y los riesgos de perder un bebe durante el embarazo o a los pocos días de nacer en salud es un indicador bien importante de manejar y continuar mejorando la calidad de vida de las mujeres en el embarazo”.

Puntualizó que el tema del VHI es otro desafío y Nicaragua en los últimos años ha venido avanzando en la cobertura, en la masificación de las pruebas gratuitas y en garantizar el tratamiento para aquellas que ya tienen el virus.