“Yo quiero ser ganadera”. Con esta frase, doña Selsa María Montenegro resume todos sus sueños y aspiraciones que le ha devuelto la Revolución Sandinista, la que se hace sentir en cada uno de las montañas del Norte del país.

Doña Selsa es una joven mujer de la comunidad Piedras de Agua en Matagalpa y desde hace cinco años forma parte de un núcleo de 54 mujeres emprendedoras, que están derrotando a la pobreza gracias a los programas sociales y económicos que impulsa el Gobierno Sandinista del Comandante Daniel Ortega Saavedra y la compañera Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía.

Estas 54 mujeres quieren conformar una cooperativa dedicada a la producción de alimentos y ganadería, algo que ya vienen haciendo desde hace cinco años, pero quieren legalizarse cuando obtengan la personalidad jurídica.

“Nuestra meta es convertirnos en grandes productoras y hacia allí vamos todas”, señala doña María Lourdes Ruiz, presidenta del núcleo de “Mujeres Unidas” protagonistas del Bono Productivo de Matagalpa.

Selsa también pertenece al Colectivo de Mujeres de Matagalpa, un grupo que trabaja en pro de la disminución de la violencia intrafamiliar en las comunidades rurales, pero también capacita en carreras técnicas.

En este grupo Selsa aprendió a usar la máquina de coser, lo que le ha permitido confeccionar bonitos bolsos, carteras y monederos, todos hechos con los sacos macen de varios colores.

Sin embargo Selsa comenzó a soñar en grande cuando le comunicaron que sería protagonista del Bono Productivo en el programa Hambre Cero y después de recibir su vaca preñada y naciera el ternerito, comenzó a producir cuajadas, mientras la docena de gallina le garantizaban entre 8 y 10 huevos diarios.

Esta mujer diariamente guardaba dos litros de leche de los tres, que le proporcionaba la vaca, con eso garantiza la producción de cuajada, la cual vendía a sus vecinos. También la cerda que recibió como parte del Bono Productivo, le ha ayudado a salir de pobreza, pues cada parto le significa diez cerditos los cuales vende entre los 500 y 600 córdobas.

Teniendo estos recursos, doña Selsa comenzó ahorrar y después de seis años que recibió el Bono Productivo, ahora cuenta con tres vaquitas lecheras y un ternero.

Esta señora y su marido que trabaja en el campo, iniciaron su camino hacia la dignidad y la recuperación de la autoestima, pues derrotaron la extrema pobreza, ya que pasaron de vivir en una casita de ripios y láminas de zinc viejo, ahora tiene una vivienda de concreto y techo nuevo.

Para Selsa la frase “quiero ser ganadera” representa un mejor cambio de vida para su familia, que la componen sus tres hijos pequeños y aunque quizás no llegue ser una hacendada millonaria, dijo estar inmensamente feliz porque ha logrado salir de la pobreza y la Revolución Sandinista le permite soñar con grandes proyectos.

“Aspiro ser ganadera. Con esos dos o tres animalitos se empieza y dentro de cinco años quiero tener una finca, porque la producción que da el ganado es buenísima. Me ha ayudado muchísimo el presidente Daniel, que se ha preocupado por los pobres. Yo nunca había tenido una vaca, fue primer vaca y al ver la producción de leche y los derivados de la leche, yo me llene de emoción”, reflexiona esta mujer que gracias a ese trabajo diario y al ahorro se ha logrado comprar tres manzanas de tierra.

“Lo que uno piensa y se propone una meta, si uno la quiere cumplir, la cumple”, refiere Selsa, mientras alista la jeringa, la llena de vitaminas y se la aplica a su inmensa cerda que muy pronto tendrá una camada de becerritos, los cuales serán vendidos y el dinero será ahorrado para comprar otra manzana de tierra u otra vaquita que permita ir haciendo realidad el sueño de esta mujer Matagalpina.

Las aspiraciones de Selsa son similares a la de sus otras 53 compañeras, que muy pronto estarán constituidas como una cooperativa. Estas mujeres tienen sus responsabilidades y es cuidar los bienes que les ha facilitado el Bono Productivo.

En las últimas semanas se han dedicado a llevar el mensaje que tienen que asistir a los centros de salud a chequearse y a aplicar las vacunas a sus hijos, los cuales también tiene que asistir a clases, pues esto les permitirá tener salud y podrán ser protagonistas de otros programas.

“Nos reunimos mensualmente y ahí les hacemos ver el cuido de los animales, dónde debemos de destinar lo que nuestro gobiernos nos ha dado, porque hasta ahora se mira eso (el acompañamiento del Gobierno), porque antes cuantas mujeres necesitaban el vasito de leche para los niños y no lo tenían, pero hoy lo tienen y hasta sus huevitos para comer”, expresó María Lourdes Ruiz, al presidenta del grupo.

“Cuando nos capacitaron y nos preguntaron cuáles eran nuestras aspiraciones, nosotros decíamos que el sueño era tener nuestras propias empresas para poder a generar empleos y para ayudarnos a nosotros mismas a salir adelante”, agregó.

Selsa y María Lourdes habitan en Piedra de Agua es una comunidad ubicada a unos 15 kilómetros de Matagalpa (carretera a Jinotega), donde todas las mujeres tienen grandes metas y sueños que están seguras se van hacer realidad, porque cuentan con el respaldo y acompañamiento del Gobierno Sandinista.