Hasta en el último rincón del país las mujeres se han convertido en protagonistas de los programas sociales, económicos y de restitución de derechos que impulsa el Gobierno Sandinista.

En las zonas urbanas y rurales del municipio de Nueva Guinea, ubicado en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), habitan muchas mujeres que como consecuencia de políticas neoliberales aplicadas por los anteriores gobiernos locales de derecha, quedaron sin posibilidades de desarrollo, hundiendo a las familias en la miseria y pisoteando la dignidad humana.

Pero a partir de este año, para muchas mujeres la realidad cambió radicalmente. Hoy centenares de casos de emergencia social crítica, madres de héroes y mártires y casos del programa Todos con Voz, reciben mes a mes el paquete alimentario, un aporte del gobierno para la economía de los hogares más pobres.

Acompañadas por los jóvenes de la Promotoría Solidaria de la Juventud Sandinista, en el modelo de complementariedad entre el Gobierno Nacional y el Gobierno local, centenares de madres de familias de escasos recursos, recibieron sus alimentos básicos, pero también participaron en la gran campaña de responsabilidad compartida a través de la cual el gobierno suma esfuerzos con las familias para garantizar el acceso a la salud, educación e identidad para las familias y los menores de edad.

Martha Isabel Centeno, es una de las tantas protagonistas que reciben el paquete alimentario. Luego de luchar por años, junto a su familia, contra la adversidad que marcaban los tiempos del neoliberalismo, Centeno agradece el apoyo que comenzaron a recibir del Gobierno Sandinista para mejorar su calidad de vida.

“Aquí ha venido una gran bendición de parte del Presidente, mensualmente nos entregan estos alimentos que ya son una ayuda muy importante para nosotras, pero también han venido programas con animales y créditos que nos están sacando del hoyo como dicen”, explicó sonriendo doña Isabel.

Por su parte, Paula Torres, quien habita en la comunidad La Pedrera, expresó su satisfacción por los derechos restituidos tanto a jóvenes como adultos y personas de la tercera edad.

“Yo ya estoy vieja, vivo sola, no puedo trabajar, y estos alimentos con una pensioncita que recibo y otro apoyo de una hija puedo vivir tranquila, sin hambre”, aseguró.

Otras madres que también recibieron el mismo paquete con alimentos, agradecieron a Dios porque por fin pueden ver una luz en el camino y saben que las nuevas generaciones están bien acompañadas por el Presidente Daniel y la Compañera Rosario.

Finalmente Luis Umaña, miembro del equipo de la Promotoría Solidaria, explicó que en ese municipio al menos 524 familias del casco urbano y la zona rural reciben mensualmente sus alimentos.

Refiriéndose a la implementación de la gran campaña de responsabilidad compartida, Umaña aseguró que todas las protagonistas de ese programa han garantizado la información oportuna y se ha verificado con registros en mano los temas de salud, educación e identidad de todas las familias.

Umaña señaló que cuando detectan a una familia que no tiene completos sus registros de salud, educación y partidas de nacimiento en el registro civil de las personas, los jóvenes se encargan de brindar acompañamiento junto a las instituciones de gobierno para que esas familias también sean protagonistas de derechos en salud y educación.