Creo que esta tarde ha sido sumamente especial, ¡gran emoción! Conmovidos profundamente por ese Discurso intenso, hermosísimo de nuestro Comandante Daniel... Un Discurso con la Fuerza del Corazón. Un Discurso desde el Corazón. Un Discurso desde toda su vida dedicada a la lucha por el Pueblo, con el Pueblo. Para que nuestro Pueblo Viva Mejor.

Y cómo nos sentimos [email protected] de [email protected], y eso és lo que yo les pude percibir, porque vamos alcanzando ese objetivo. Y venimos hoy a de-círselo a Carlos, a Tomás, al Coronel Santos López... El Frente Sandinista de Liberación Nacional, con orgullo dice: estamos un poco mejor, y vamos a seguir trabajando, día a día, junto a nuestro Pueblo, consolidando estas Victorias; esa Vida Mejor que ya tenemos, mejorándola todavía más, con más Trabajo, más Unidad, pero sobre todo, más Amor, más Fraternidad, más Concepto y Práctica de Familia Nicaragüense. Más apropiación de este Proyecto Cristiano, Socialista y Solidario; de todos esos Valores que han marcado, además, la existencia del Frente Sandinista de Liberación Nacional, porque siempre hemos sido profundamente Místicos, profundamente Cristianos, profundamente Solidarios; y de Ideales Socialistas, que buscan, precisamente, la Justicia Social y la Dignidad en la vida de todas las personas.

Un Discurso muy apasionado, ¡muy apasionado! Como Presidente de [email protected] [email protected] nicaragüenses, pero también como Líder Revolucionario, viendo cómo va avanzando aquí este Proceso de Evolución de la Revolución. Este Proceso que estamos viviendo aquí hoy.

Cuando uno viene a esta Plaza, de alguna manera revive todo... Uno está ahí, yo estoy ahí sentada, estoy oyendo, estoy viendo los rostros, estoy sintiendo a la Juventud, y estoy reviviendo toda la Historia que está acumulada en esta Plaza de la Revolución... La llegada el 20 de Julio, el Triunfo de la Revolución en 1979, y los años que han transcurrido en Luchas y Victorias. Y uno se siente tan privilegiado, tan bendecido de haber podido vivir todo este tiempo en esta Nicaragua, Bendita y Libre.

Y también bendecido de tener esa posibilidad de visionar esa Visión. Sin esa Visión no ten-dríamos continuidad... la Visión amplia y generosa... ¡venga aquí, Juventud! Porque [email protected], [email protected] fuimos cambiando Nicaragua, y cambiando nosotros mismos, desde que éramos Jóvenes, dedicados al Servicio, dedicados a buscar cómo promover el Amor entre nosotros. Con esa Visión, hoy, de Historia y de Futuro, con esa Juventud ahí, esa Juventud que está recogiendo, apropiándose de todo ese Legado, de todos esos Valores, para seguir dimensionando al Sandinismo y a la Nicaragua Unida, ¡Nicaragua de [email protected]! A la Patria Libre, Linda, Bendita en el Porvenir, como [email protected] queremos que sea, ¡de Luz, de Vida, de Verdad...!

Antes de venir estaba leyendo una carta que me mandó alguien... una carta de nuestro General Sandino, desconocida todavía; una carta que apareció en manos de alguna Familia. Y él hacía una nota al pie del Mensaje principal, y hablaba de esa condición particular del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional en nuestro País. Decía: “Nosotros tenemos una Misión Divina que cumplir...” Sandino con esa profunda condición de Visionario Espiritual, de Maestro Espiritual, de Guía, de Padre de esta Revolución, decía: “La Acción Divina guíe nuestra Misión en esta Nicaragua”. Y de esto siempre les hablo a los Miembros de nuestro Ejército, decía él, que estemos compenetrados de esa Misión que nos toca cumplir...” Una Misión de Transformación Cultural, Espiritual, Material... ¡Justicia Social! ¡Cristianismo, Socialismo, Solidaridad...!

Esa carta fue escrita en Abril de 1931, recién pasado el terremoto, y él describe lo que le informaban sus Representantes aquí en Managua, de la tragedia vivida por el Pueblo de Managua, y decía en ese momento: “Estamos nosotros asumiendo como Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, una Misión encomendada por Dios.”

Nosotros, Herederos de Sandino; nosotros, en el Frente Sandinista; nosotros, en esta Nicaragua Unida, nos sentimos Bendecidos, Prosperados y en Victorias, cumpliendo esa Misión Espiritual profunda de transformación de la Cultura, donde [email protected] [email protected] nicaragüenses nos estamos convocando a Vivir en Paz. A Vivir Mejor. A querernos como Prójimo. A ser Cristianos, de verdad Cristianos; y [email protected] ir alcanzando Días Mejores, cada vez Mejores, en todos los sentidos, para cada Hogar, para cada Familia nicaragüense. Muchas gracias.