Palabras de Daniel

[email protected] [email protected] [email protected], y Caribeñ@s, porque aquí tenemos siempre acompañándonos en el SICA a la Delegación de República Dominicana. Nuestras palabras de bienvenida de parte del Pueblo nicaragüense, al Presidente de la Hermana República de El Salvador, Mauricio Funes; a su Canciller Hugo Martínez, y a toda la Delegación que le acompaña. Bienvenido siempre a Nicaragua, Tierra Centroamericana.

Nuestros saludos a nuestro querido Hermano Centroamericano, el Presidente de Honduras, Porfirio Lobo, quien se encuentra acompañado del Canciller Arturo Corrales, y el Secretario de Agricultura y Ganadería, Jacobo Regalado; y a toda la Delegación de Honduras, nuestros sa-ludos. Bienvenido siempre a Nicaragua. Igual-mente, les damos la bienvenida a [email protected] [email protected] de Belice, Alfredo Martínez y Margaret Tetuán.

Nuestros saludos a [email protected] [email protected] de la Repú-blica de Costa Rica... Canciller José Enrique Castillo; Mario Zamora, Ministro de Seguridad Pública de Costa Rica; Carlos Roverssi Rojas, Viceministro de Relaciones Exteriores y Culto, y Mauricio Borach, y a toda la Delegación de Costa Rica... ¡bienvenidos a Nicaragua! Nues-tros saludos para el Pueblo costarricense, para su Presidenta Laura Chinchilla, a los cuales apreciamos como [email protected] [email protected]

De la Hermana República de Guatemala, nos co-municaba el Canciller Harold Caballeros, que el Presidente Otto Pérez se encuentra en estos momentos en...

Palabras de Harold Caballeros

Tuvimos una noche de mucha lluvia y temporales, y se declaró Emergencia en el Departamento de Escuintla. Entonces, el Presidente se encontraba en el Hangar Presidencial, tratando de despegar para acá, pero no dieron las condi-ciones climáticas, y le aconsejaron mejor que-darse. Eso es lo que sucedió; él manda sus excusas, quisiera estar presente, y aquí es-tamos para servirle.

Palabras de Daniel

Gracias, Canciller Harold Caballeros, de la Hermana República de Guatemala, y nuestros sa-ludos para el Presidente Otto Pérez. Hasta el último minuto estaba pendiente que él despe-gara, y luego se presentaron estos problemas. Parece que allá han afectado las lluvias que trae el Huracán, que ha estado amagando en toda esta Zona, y se sigue desplazando hacia el Norte. Igualmente, nuestros saludos para Carlos Raúl Morales, Viceministro de Rela-ciones Exteriores de Guatemala, y a [email protected] [email protected] Compañ[email protected] [email protected] que están integrando esta Delegación.

De Panamá, ¿quiénes integran la Delegación de Panamá? Teníamos al Presidente Martinelli... Nos presentan a la Delegación de Panamá, por favor.

Palabras de Francisco Álvarez de Soto

Muchas gracias, Presidente. Soy Francisco Ál-varez Soto, Ministro Encargado de Relaciones Exteriores, en representación del señor Presi-dente Ricardo Martinelli, que, como le mani-festé, le envía su aprecio y sus respetos. Me acompaña el Embajador Juan Carlos Espinoza, Director General de Política Exterior; el Em-bajador Tomás Duncán, Director General de Re-laciones Económicas Internacionales, y el resto de la Delegación. Muy contento de estar aquí con todos ustedes. Gracias, Presidente.

Palabras de Daniel

Y de República Dominicana, Clara Quiñónez de Longo, Viceministra Enlace con el SICA; y Domingo Marcial Félix Alcántara, Consejero Encargado de Asuntos Económicos de República Dominicana en Nicaragua. Bienvenida Clara... a Clara siempre la encontramos en estas Reu-niones, es la que permanentemente está repre-sentando a República Dominicana.

Luego tenemos a un Invitado Especial en esta Reunión, que es el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, que aquí nos acompaña con su Delega-ción. Le damos la bienvenida al Secretario José Miguel Insulza. Y a Juan Daniel Alemán, Secretario del SICA, con su Equipo. Y estamos pendientes del ingreso del ex-Presidente Vi-nicio Cerezo, de Guatemala, porque esta es una Reunión que está coincidiendo con el 25 Ani-versario de los Acuerdos de Esquipulas, y queríamos dedicarle un momento de esta Sesión, para hacer una reflexión sobre lo que significan para nosotros estos 25 Años después de Esquipulas.

Los puntos de Agenda que tenemos tienen que ver, en primer lugar, con la Estrategia de Seguridad de Centroamérica. Nosotros tenemos un combate contra la pobreza, la Región Cen-troamericana... queremos Estabilidad, queremos Paz, queremos Bienestar para nuestros Pueblos, para las Familias Centroamericanas, pero eso pasa, indiscutiblemente, por el combate al narcotráfico, el crimen organizado, que son elementos de inestabilidad, factores de ines-tabilidad en la Región.

Luego tenemos otro Punto, que serían Pro-puestas para actualizar un Plan Regional de Seguridad Alimentaria y Nutricional. Propuesta del Plan Semestral de continuidad de la Agenda del SICA. Lo del Plan Regional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, es por razones obvias, y más aún cuando se estaba hablando del encarecimiento de los alimentos, la sequía azotando por todos lados, y todo lo que ya está en la Agenda, Nacional e Internacional, en relación con los alimentos, lo que nos obliga a tomar medidas extraordinarias.

Luego estaría el Proyecto de Declaración, y otros Puntos que están aquí adentro en la Agenda. Y tendremos sobre todo, una Exposición de parte del Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, en relación con el tema este, precisamente, del narcotráfico y el crimen organizado. Yo diría que ese es el tema central de esta Reunión, sin descuidar, lógi-camente, los otros temas que van siempre en la Agenda del SICA.

Así es que, les damos la bienvenida, [email protected] [email protected] Centroamericanos. Y les pedimos a los Periodistas que nos dejen un rato ahora, para poder intercambiar fuera de cámara, y luego los llamaremos de nuevo para el intercambio sobre Esquipulas, y para dar a conocer la De-claración Final de esta Reunión.

Vamos a referirnos con unas palabras sobre el 25 Aniversario de Esquipulas. Estamos Conmemo-rando 25 Años de lo que fueron los Acuerdos de Esquipulas, y nos acompaña el entonces Presi-dente de la Hermana República de Guatemala, Vinicio Cerezo. Y lo que siempre tengo pre-sente es que, estaban quienes no querían que conversáramos los centroamericanos, ¡no querían ni que conversáramos! Por lo tanto, había una Política de veto a la voluntad que en el fondo existía de parte de los Presidentes Centroame-ricanos, de buscar el diálogo, de buscar la comunicación.

Pero parecía difícil en ese momento que se pu-diese producir un Encuentro en el que estu-viéramos presentes todos los Presidentes Cen-troamericanos. Se habían hecho varios inten-tos, pero eran intentos parciales, eran inten-tos excluyentes. Y si no estábamos todos cuan-do los problemas nos afectaban a todos, y te-níamos que resolverlos juntos, entonces no era posible encontrar salidas, soluciones. Y de ahí la trascendencia en ese momento de la ini-ciativa del Presidente Vinicio Cerezo, de con-vocarnos a todos, desafiando a los que no querían que nos reuniéramos. Nos convocó a todos allá, a Esquipulas, Guatemala.

Nos reunió en un Convento, y recuerdo que ahí nos alojaron en las celdas de los Monjes, en aquellos cuartitos de los Monjes. Y ahí medi-tamos, ahí nos reunimos, ahí conversamos. Ahí nos encontramos por primera vez, en medio de una crisis terrible. Cuando estaba bañada en sangre la Región Centroamericana, nos encon-tramos por primera vez todos los Presidentes Centroamericanos, sin excepción, por primera vez desde que había arrancado el conflicto. ¡Se produjo el Milagro, el Milagro de Esquipulas!

Y nosotros reconocemos la valentía, la deci-sión, el coraje del Presidente Vinicio Cerezo, de convocarnos. Y ahí salió un Primer Acuerdo, porque esta Reunión fue en el año 1986, o sea, hace 26 años ahora en el mes de Mayo. El 24, 25 de Mayo del año 1986, fue la primera Reunión, donde tomamos unos Acuerdos que empe-zamos a darles cumplimiento con Esquipulas II, que fue luego la Reunión de Agosto del año 1987. Y ahí salió entonces el Acuerdo para la Paz, de Esquipulas, ahí lo rubricamos.

O sea, por segunda vez nos reunimos en Gua-temala, ya en Ciudad Guatemala, los Presi-dentes Centroamericanos, para darle cumpli-miento al mandato que habíamos asumido en Es-quipulas, y en Ciudad Guatemala suscribimos los Acuerdos. Y esa fue la llave para la Paz en la Región Centroamericana.

Hoy, que estamos en estas Conmemoraciones del 25 Aniversario, nosotros queremos hacerle un Reconocimiento al Presidente Vinicio Cerezo, otorgándole la Orden de un Poeta de origen ni-caragüense, pero un Poeta Universal, Rubén Darío... la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío. Que si en algo fue consecuente Rubén Darío, fue en la lucha por la Paz... ahí anduvo con su Mensaje de Paz, siempre clamando por la Paz, luchando por la Paz, en este Mundo siempre violento.

Y hay un Poema de Darío, que le tituló él, Paz, Paz, y decía: “Voy gritando: Paz, Paz, Paz. Así gritaba el italiano, así clamo yo ahora: ¡alma en el alma, mano en la mano!”. Y así lo hizo Vinicio, dio el paso... ¡alma en el alma, mano en la mano! En momentos real-mente donde se necesitaba de mucho coraje para desafiar a los que querían vernos divididos.

Y en correspondencia en este 25 Aniversario, y con la presencia de los Delegados de todos los Pueblos y Gobiernos Miembros del SICA, de los Presidentes... del Presidente Mauricio Funes, que nos honra con su presencia; del Presidente Porfirio Lobo; de las Delegaciones de Guate-mala, Panamá, Costa Rica, Belice y República Dominicana; y con la presencia también del Se-cretario General de la OEA, José Miguel In-sulza, le voy a entregar esta Orden... Esta Orden se instituyó en los años 80, con el Triunfo de la Revolución, la Orden de la Inde-pendencia Cultural Rubén Darío.

Estas Medallas las hemos tenido, se acuñaron estas Medallas en esa época con el oro de las minas nicaragüenses, que entonces habían sido nacionalizadas; la Revolución nacionalizó las minas, y ahí se acuñaron estas Medallas. Ahora las minas están privatizadas, las están ope-rando empresas canadienses, se privatizaron en los años 90, después que nosotros dejamos el Gobierno. Bueno, es parte de la vida, es parte de la Historia. Entonces, permítame Vinicio, por favor.

Palabras de Vinicio Cerezo
Ex-Presidente de Guatemala


Con la venia del Presidente Ortega, voy a decir un par de palabras de agradecimiento. En primer lugar, agradezco, por supuesto, al
Presidente Ortega, a la Compañera Rosario, este Acto de Reconocimiento; al Pueblo de Ni-caragua y a los señores Presidentes, y a las Delegaciones de América Central que están reu-nidas aquí, dándole seguimiento a una tradi-ción que se estableció en la búsqueda de la Paz, la consolidación de la Democracia, que se inició en Esquipulas, y que ahora encuentra como escenario cada uno de los Países Centro-americanos, del Caribe, y de toda la Región, por lo que me siento profundamente satisfecho que se haya buscado este momento, esta Reunión Especial al inicio de la Presidencia Pro-Témpore.

Y quiero agradecer también la presencia del Secretario General del SICA, que es una Ins-titución que ahora definitivamente representa la Unidad, el esfuerzo, el trabajo de los centroamericanos para buscar los Acuerdos que van a sacar adelante a la Región.

Pero quiero dedicar este Reconocimiento a los Presidentes que ya no se encuentran entre nosotros. Creo que ellos se merecerían un Re-conocimiento similar... el Presidente Azcona y el Presidente Duarte, por supuesto, porque todos hicimos un enorme esfuerzo para unificar nuestros propósitos. Y esta es una frase de los Mayas, que bien vale la pena reconocer y recordar en este momento, del Popol Vuh. Hicimos y cumplimos con esa frase histórica que dice: “No juntamos nuestras ideas, junta-mos nuestros propósitos, y nos pusimos de acuerdo. Y entonces decidimos”. Porque a veces las ideas lo separan a uno, pero en la mayoría de los casos, los propósitos nos unifican, aunque tengamos diferencia de pensamiento, para lograr hechos históricos como éste, que debemos de recordarlo con cariño.

Porque como todos los hechos del pasado, aun-que sean gloriosos, son definitivamente hechos que más bien son para, primero, fortalecer nuestra autoestima y nuestra convicción, de que si nos unificamos y proponemos siempre objetivos que favorezcan a las Naciones, su-peren las diferencias de pensamiento, y las diferencias partidarias, lo más seguro es que nos pongamos de acuerdo, y trascendamos his-
tóricamente tomando decisiones en beneficio de las grandes colectividades de todos los
Pueblos, y de todos los países a los cuales nos debemos.

También quiero dedicarle este Reconocimiento, a todos aquellos que murieron, o que fueron expulsados de sus países, sacrificando sus vi-das, en búsqueda de la Democracia, en búsqueda de la Paz, y en búsqueda de la Justicia So-cial. Lo quiero hacer porque siento que, aunque Esquipulas I y Esquipulas II son logros histó-ricos sin precedentes en América Central, no fue el final del camino, sino el principio de un camino que nos va a permitir unificar es-fuerzos, para poder lograr el Sueño que hemos tenido todos, de que América Central sea algún día un lugar de Justicia, de Concertación, de Inclusión, de Equidad y de Participación, no sólo en las riquezas, sino que en las oportu-nidades para todos nuestros Pueblos.

Tenemos una Agenda pendiente todavía. En cada uno de nuestros países hay muchísimos sectores que todavía no están participando del Poder, del ejercicio del Poder, y del ejercicio del Bienestar, que hemos alcanzado en los últimos años. Tenemos aún una Agenda pendiente, que debe beneficiar a las mujeres, que debe bene-ficiar a los jóvenes, y que debe abrir posibi-lidades para que ellos también participen en lo que nosotros estamos haciendo en este momento.

Y por lo tanto, en función de esos objetivos, en función de esos propósitos, y de esos logros que se siguen alcanzando... Yo creo que lo que ahora estaban discutiendo, el Acuerdo Regional de Seguridad, propiciado por el Sistema de la Integración Centroamericana, pero acordado, fortalecido y enriquecido por los Presidentes, por ustedes los Presidentes de América Cen-tral, con el apoyo y la asistencia de sus Técnicos y de los Dirigentes Políticos de cada lugar, demuestra que seguimos caminando en la dirección correcta.

Y en esa dirección, en la búsqueda de una Centroamérica, Desarrollada, Justa, Equitativa e Incluyente, ustedes contarán siempre conmigo; les ofrezco que yo estoy dispuesto a seguir trabajando. Creo que mi tarea después de la Presidencia de la República, es dedicarme a alcanzar los Sueños y los Objetivos que los Próceres Centroamericanos, y los Poetas como Rubén Darío, tuvieron siempre, han seguido soñando, y que debemos alcanzar con el es-fuerzo de todos.

Muchísimas gracias por este Reconocimiento. De nuevo les digo, nos lo merecíamos todos, y por supuesto, cuenten con Vinicio Cerezo para tra-bajar permanentemente, hasta que logremos que Centroamérica esté absolutamente integrada, y que se presente ante el Mundo como la Región Económica y Estratégica, políticamente hablando, más avanzada y más preparada en el Mundo para poder resolver sus conflictos concertadamente; y para poder superar las patologías del Mundo Moderno que ahora nos están afectando.

Muchísimas gracias, que Dios los bendiga, y les agradezco profundamente este Reconoci-miento. Muy amables.

Palabras de Daniel

Gracias, Vinicio, por tus palabras; y gracias al Pueblo guatemalteco... ese Pueblo luchador, heroico y tenaz. Efectivamente, no podemos ol-vidarnos del Presidente de Honduras, José Azcona Hoyos... un Presidente que realmente supo de-safiar también enormes retos, porque ahí es-taba la presencia militar de los Estados Uni-dos en Honduras. Y él se comprometió de lleno, igual que el Presidente José Napoleón Duarte, que por otro lado sufría enormes presiones de parte de extremas, que lo calificaban una per-sona que amenazaba la seguridad de El Salvador, simplemente porque se había atrevido a de-sarrollar una Reforma Agraria en El Salvador.

Yo diría que, con el Presidente Azcona, con el Presidente Duarte, con el Presidente Óscar Arias, que le dedicó mucho tiempo a este pro-ceso; y con Vinicio, lógicamente... Ahí todos nos fuimos encontrando, y llegó un momento en que cuando nos reuníamos y conversábamos no había diferencia ideológica alguna que nos alejara, sino que estaba ese propósito común comprometido ahí. Y es correcto lo que decía Vinicio... rendirle homenaje al Presidente José Azcona, al Presidente José Napoleón Duarte, que en Paz descanse.

Y bueno, aquí estamos dándole continuidad a esa batalla. Aquí estamos los Pueblos Centro-americanos a través de sus Representantes, Jefes de Estado, Jefes de Gobierno, Cancille-res, reunidos aquí en Managua, en una Región donde ahora tenemos que enfrentar ese flagelo del narcotráfico, el crimen organizado, que es el mayor obstáculo que tenemos que vencer para seguir consolidando a la Región Centroameri-cana, en un Proceso de Paz, de Estabilidad, que nos permita a la vez crear más riqueza, distribuir mejor esa riqueza. Y que todo ello también nos ayude a profundizar la Democracia, con la participación de todos los sectores de la sociedad en cada País Centroamericano.

Todos aspiramos a ello, todos estamos traba-jando por ello, y en este 25 Aniversario, yo diría que han habido enormes avances indiscu-tiblemente, ¡enormes avances! Había que des-bloquear a la Región de lo que era esa situa-ción de confrontación, de guerra, para poder abrir un Camino, ¡y el Camino se abrió! Y ahora, a continuar avanzando por estos nuevos derro-teros que nos traen a estas reuniones, y abor-dar todos estos temas, que son del interés de todos nuestros Pueblos.

Gracias, Presidente Cerezo, por acompañarnos en esta Sesión del SICA, en esta Reunión del SICA, aquí en Managua, hoy 8 de Agosto, en los días en que se está Conmemorando en la Región el 25 Aniversario de Esquipulas.

Si alguno de los Presidentes quiere tomar la palabra, por favor.

Palabras de Mauricio Funes

Muchas gracias, Presidente Daniel Ortega. Rei-tero de nuevo mis saludos a los Presidentes Colegas que nos acompañan, y a las Delega-ciones de cada uno de los países de este Blo-que Regional. Mi saludo especial y mi recono-cimiento al Presidente Vinicio Cerezo, por ese esfuerzo que inició hace 25 años.

Yo sólo quiero tomarme unos minutos nada más, para aprovechar en el contexto de este 25 Aniversario, hacer referencia a dos aspectos puntuales de la Región, y uno de ellos que atañan a mi País. Problemáticas tan compli-cadas y extendidas en la Región, como son la Seguridad Ciudadana, y la Seguridad Alimenta-ria, han ocupado un lugar central en esta nueva Edición de nuestra Agenda Regional.

Y en este sentido, es alentador ver que en esta Nueva Etapa del SICA, en el que nos hemos propuesto unirnos más sólidamente, para hacer frente, precisamente a estos problemas comu-nes, estoy convencido que estamos dando pasos en la dirección correcta. Y por ello, permí-tame una breve alusión, con su permiso señor Presidente Cerezo, a la Celebración del 25 Aniversario del Acuerdo de Esquipulas II. Este Acuerdo fue una suerte de Hoja de Ruta para alcanzar la Reconciliación y el fin de las hostilidades entre los Gobiernos y las Guerrillas, para aquellos países que padecíamos una Guerra Civil interna; para construir también la Paz, la Democracia, y garantizar Procesos de Elec-ciones libres.

Yo diría que este primer Acuerdo Político en nuestros países, significó algo así como un antes y un después en la Historia Centro-americana, al suscribir un Tratado fundamental en los Principios de la Democracia; pero bási-camente su trascendencia radicó en ser, como lo establecía en su texto, un eficaz procedi-miento para establecer la Paz firme y duradera en Centroamérica. Así reza la propia descrip-ción de la naturaleza del Acuerdo.

Y lo cierto es que, desde conflictos armados internos en nuestros países, hemos pasado a la convicción de que el procedimiento más eficaz y correcto de dirimir estos conflictos, y cualquier otro tipo de diferencia, que nos separe, es la negociación, el diálogo y ya no la violencia.

Traigo a cuenta acá las expresiones citadas por el Presidente Cerezo, del Popol Vuh, muy sabias, en el sentido de que las diferencias de ideas pueden separarnos; pero lo importante es tener una concurrencia de propósitos que nos permitan superar estas diferencias. Y de ese Acuerdo quiero recordar unos pocos puntos que definen su Espíritu y Alcances, que se leen en el mismo Preámbulo del Documento firmado en la Hermana República de Guatemala, el 7 de Agosto de 1987. Porque marcan la ruta que debemos de seguir quienes somos herederos de esa tradición.

Y leo los primeros tres Puntos de esos pro-pósitos. “Punto 1: Asumir plenamente el reto histórico de forjar un destino de Paz para Centroamérica. Punto 2: Comprometernos a luchar por la Paz, y erradicar la guerra. Y Punto 3: hacer prevalecer el diálogo sobre la violencia, y la razón sobre los rencores.”

Lo cierto es que, en estas últimas décadas, en nuestras Democracias se han ido afianzando este Camino, permitiéndonos superar las difi-cultades que hemos venido enfrentando. Traigo aquí el ejemplo de mi País, en este preciso momento. Como ustedes saben, atravesamos desde hace varias semanas un conflicto entre dos Órganos del Estado: la Asamblea Legislativa, y la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Sobre este conflicto, el día de ayer los Cancilleres fueron debidamente informados por el Canciller Hugo Martínez, para que sea del conocimiento de sus Gobiernos.

Este conflicto ha paralizado el funcionamiento de la Justicia, y tiene preocupado al Pueblo salvadoreño y a países amigos. El tema, in-clusive ha sido elevado por el Pleno Legis-lativo a consideración de una Institución de carácter regional que, como Presidente de la República, y por lo tanto como integrante del Sistema de la Integración Centroamericana, no puedo menos que reconocer la validez de este instrumento, y por supuesto la Jurisdicción de esta Institución, para conocer de conflictos internos que nos abaten.

Se ha incurrido a la Corte Centroamericana de Justicia, que ha aceptado atender el tema. Ante esta situación Institucional complicada, decidí en las últimas semanas convocar a las Fuerzas Políticas, con Representación Legis-lativa, a una Mesa de Negociaciones, ofre-ciendo la facilitación de la Presidencia de la República. Y en ese punto estamos.

Traigo a cuenta el ejemplo de mi País, porque ante este conflicto ha imperado justamente ese Espíritu que emana de Esquipulas II... el de poner la Mesa de la Negociación, para que se sienten, en este caso los Partidos Políticos, a buscar una salida. Partidos que están se-parados precisamente por diferencias de ideas. Pero que con el propósito de concurrir en una solución que busque sacar de este conflicto a dos Poderes del Estado, estoy seguro que la vía del Diálogo va a permitir superar la contingencia crítica que vivimos.

Tengo la convicción, que esta es la única vía adecuada para resolver conflictos; y en este sentido quiero agradecer, en nombre del Go-bierno de la República y del Pueblo salva-doreño los apoyos que hemos estado recibiendo, porque esto nos ayuda a mantenernos firmes en la vía del Diálogo y la Negociación.

En el tema de la Seguridad Alimentaria tam-bién quiero destacar, que todos los esfuerzos que hagamos para tener una Política Agroali-mentaria verdaderamente común, serán importan-tes, son necesarios. Lo primero que debemos de hacer, aunque este tema no lo discutimos con la profundidad en que seguramente fue discu-tido el día de ayer por los Técnicos Espe-cializados en el mismo. Pero lo primero que debemos de hacer en el tema de la Seguridad Alimentaria, es incrementar nuestra producción de alimentos; y encontrar Mecanismos regula-dores que permitan que las dificultades climá-ticas, o los vaivenes especuladores del Mercado Internacional, no tengan como resultado el hambre del Pueblo, como ha sido históricamente.

Hablo de hambre, porque pareciera que la pala-bra va perdiendo terreno en los discursos ofi-ciales, de los Organismos Multilaterales y de los países. Nuestros Pueblos no entienden la complejidad del concepto Seguridad Alimen-taria. Nuestros Pueblos, además no necesitan entenderlo. Nuestros Pueblos centroamericanos lo que necesitan es que les garanticemos sus accesos a los alimentos a precios accesibles, para evitar precisamente el hambre. Y las debilidades de nuestras estructuras produc-tivas se podrán superar, si pensamos en un Mercado Común Alimentario Centroamericano. Cada País tiene excedentes de producción alimentaria, unos en maíz, otros en frijol, otros en arroz, otros en hortalizas... y qué mejor que crear este Mercado Común Alimentario Centroame-ricano, para, precisamente superar esas defi-ciencias. Por ello, aplaudo todas las medidas que constituyan pasos encaminados a este objetivo.

Y el otro Punto, para terminar, Presidente Ortega, que brevemente quiero mencionar, es el de la Seguridad Ciudadana, que también ha ocu-pado, yo diría, la mayor parte de nuestras re-flexiones en esta Reunión, y en Reuniones an-teriores. Aquí nuevamente me remito al Pre-ámbulo de Esquipulas II, que es la Dedicatoria que hicieron los firmantes del mismo: “Dedicar a las Juventudes de América Central, cuyas legítimas aspiraciones de Paz y Justicia So-cial, de Libertad y Reconciliación, han sido frustradas durante muchas generaciones, estos esfuerzos de Paz”. Estos esfuerzos de Paz, ustedes Presidentes, en su momento se lo dedi-caron a las Juventudes... a las Juventudes que hoy tenemos que atender y dedicarles nuestros esfuerzos de construir una Estrategia de Seguridad Regional.

Vuelvo a este párrafo, porque hoy ya no vivi-mos, por supuesto, conflictos armados como en la década de los 80, afortunadamente. Pero vi-vimos otro drama tan sangriento y feroz, como es el fenómeno de la violencia, desatada por las bandas armadas del narcotráfico y de otras expresiones delictivas. Escuchábamos las consideraciones que en su Informe Preliminar hacía el Secretario General de la OEA; y aun-que no voy a expresar un sentimiento de pe-simismo alarmante, como nos refería el Can-ciller de Guatemala, luego de la conversación que usted sostuvo con un Especialista en el tema; pero no cabe ninguna duda de que sí es-tamos viviendo una situación extremadamente compleja. Nuestra violencia se encuentra invo-lucrada en la mayoría de las Juventudes de nuestros países. Las históricas aspiraciones de estas Juventudes, que recogió Esquipulas II en materia de Justicia Social, de Igualdad de Oportunidades, de Educación y de Trabajo, se han visto y se siguen viendo frustradas.

El Salvador, y permítanme, con la excusa de ustedes, hacer una nueva alusión a mi País... vive un proceso muy particular que ustedes conocen, y que ya lleva varios meses de apli-cación. Ha habido una tregua importante entre las pandillas rivales, que ha contribuido a disminuir fuertemente el índice de homicidios. ¿Y qué otra cosa nos puede garantizar que esa tregua se convierta en una realidad perma-nente, que esas pandillas se desarmen, como ya lo comenzaron a hacer, en presencia del Secre-tario General de Naciones Unidas cuando nos visitó en nuestro País, y que comience un pro-ceso de desintegración que permita índices deseados de Seguridad? La única opción es ga-rantizar una realidad de oportunidad de Educa-ción, Formación y Trabajo, para las Juventudes; involucrar a toda la sociedad, detrás de este gran objetivo.

Nosotros estamos firmemente convencidos, de que sin disminuir nuestros Programas de persecu-ción del delito, de combate a la delincuencia común y organizada, nuestra gran apuesta es a la prevención, y eso pasa necesariamente por el combate a la pobreza, de las desigualdades sociales, y de abrir oportunidades de trabajo, y de Educación a nuestros jóvenes. Pienso, entonces, que la experiencia que estamos lle-vando a cabo en el País, puede ser muy útil para comenzar un Proceso Centroamericano de disminución del crimen y de los delitos, para comenzar a avanzar hacia la verdadera Paz, que es lo que anhelan los Pueblos de la Región.

De modo que yo quiero volver a agradecer a nuestros anfitriones, al Presidente Daniel Or-tega, a su Equipo de Gobierno, por supuesto al Pueblo nicaragüense, su hospitalidad; y a [email protected], por su aporte a este Proceso de Unidad, que es lo único que puede garantizarnos un Futuro cierto, Mejor, para nuestros Pueblos.

Reitero mi agradecimiento a la experiencia histórica que inició el Presidente Vinicio Cerezo, ya hace 25 años, junto con otros Pre-sidentes; uno de ellos que ya no nos acompaña, y que como Gobierno de El Salvador hago público mi Reconocimiento a las gestiones que en ese momento logró, el ya fallecido ex-Presidente José Napoleón Duarte. Y por supuesto, tomo de primera mano el ofrecimiento que nos ha hecho el Presidente Cerezo, de trabajar de cerca con este Equipo de Trabajo, hasta donde nuestros Mandatos Presidenciales nos lo permitan, para lograr el tan anhelado propósito de construir una Centroamérica Unida, Estable, en Paz, pero sobre todo, con Desarrollo Económico y Social. Muchas gracias.

Palabras de Daniel

Gracias, Presidente Mauricio Funes. Estoy se-guro que hay una acogida total a este plantea-miento de que trabajemos unidos los centro-americanos para el tema de los alimentos. Yo le decía al Presidente Funes antes de que ingresáramos a esta Reunión, que antier por la noche, una cantidad de Productores de frijoles estaban reclamando porque el precio está muy bajo, y que quieren exportar, y por otro lado, que se les busque un mejor precio. Y un mer-cado que tenemos nosotros es el mercado cen-troamericano para colocar los frijoles. Y en el mercado centroamericano, el mercado más fuerte es el de El Salvador, es donde más se consumen los frijoles nicaragüenses.

Así es que, que esto no sea resultado de si-tuaciones en las que ellos reclaman el colocar el producto en El Salvador, o que reclaman un mejor precio; sino que hagamos una Política de Producción de Alimentos en la Región; una Política de Precios, para estimular la produc-ción de los alimentos; una Política de Incen-tivos, y una Política de Mercados, que les asegure a esos Productores un precio promedio justo, que los estimule a continuar produ-ciendo, y que eso nos dé esa Seguridad a no-sotros, porque tenemos las condiciones para la Seguridad Agroalimentaria en la Región Centro-americana.

Gracias por su mensaje, por sus palabras, Pre-sidente Funes. Y le damos la palabra al Pre-sidente Porfirio Lobo, de la Hermana República de Honduras.  

Palabras de Porfirio Lobo

Muchas gracias, Presidente Ortega. Permítame sumarme a las felicitaciones al Presidente Vinicio Cerezo. Igual a usted, Presidente Ortega, por esta importante Iniciativa. A veces dice uno: hay situaciones que no se deben de recordar, pero sí deben recordarse, sobre todo para que no se repitan. Lo que vivimos en esa década de los 80, fue profundamente doloroso para nuestros Pueblos... Pueblos internamente enfrentados; otros, involucrados en el con-flicto sin tener parte real en él, como Pueblos.

Así que, yo debo felicitarle porque este Reco-nocimiento... por una parte, resalta la labor de un Presidente, como el Presidente Vinicio Cerezo, que logró reunir a los Presidentes Centroamericanos. Y me siento orgulloso, por-que el Presidente Azcona, que goza en la Paz del Señor, tuvo mucha hidalguía en pararse para defender, que debería mantenerse la Inte-gridad y la Soberanía de nuestro territorio. Y que hayan logrado reunirse en Guatemala... y ahora entiendo por qué se les facilitó, porque como estaban en un Convento, creo que ahí había un ambiente más propicio. Creo que es una acción muy estratégica, inteligente, del Pre-sidente Vinicio Cerezo.

La verdad es que sí debemos de recordar y honrar esto, y aunque n