Para iniciar, 150 técnicos serán capacitados sobre el manejo del café y sus enfermedades, de manera que repliquen sus conocimientos a 15 mil  productores y promotores que luego contribuirán a realizar un diagnostico nacional el cual dará insumos para determinar las acciones a seguir  y enfrentar de manera integral  los problemas que padece el sector cafetalero.

Ariel Bucardo, Ministro del Magfor, recordó que la roya es una enfermedad que está en todos los países de la región centroamericana y que en Nicaragua tiene mayor presencia en el departamento de Jinotega, donde al menos 40% de los plantíos han sido afectados.

Resaltó que desde que se detectó el problema, se conformó un equipo de trabajo cuyos especialistas prepararon una propuesta metodológica para impartir las capacitaciones a los técnicos que participan en la campaña.

El ministro aseguró que al final del diagnóstico nacional se diseñará un plan concreto para acompañar al sector productivo cafetalero de todo el país.

“Este es un tema nacional que se está discutiendo con los gremios, esperamos  que el sector científico nos acompañe y nos apoye muchísimo como lo hacen otras instituciones que saben de este tema y en conjunto estamos trabajando para enfrentar a todas las enfermedades del café”, comentó.

Por su parte el rector de la UNA, compañero Telémaco Talavera, explicó la campaña también incluye el fortalecimiento de un Comité nacional conformado por las instituciones del gabinete de gobierno, las universidades, organismos internacionales, cooperativas, empresas privadas, entre otros sectores, que tratarán el problema de manera integral, compartiendo los resultados y avances con otros países de la región.

Con las acciones que se derivan de la campaña nacional, Talavera afirmó que el Gobierno ha tenido la visión correcta de no tomar una medida precipitada para combatir la roya en el café, y en su lugar comprometerse a trabajar soluciones integrales.

“Esto requerirá seguir empleando  las capacidades humanas, científicas, tecnológicas, y la capacidad de los productores, destinar recursos financieros bien dirigidos… Creo que el problema se esta abordando con una visión integral de la problemática desde el punto de vista fitosanitario, genético, nutricional, de manejo de la finca, de la cuenca, pero también de los recursos financieros que se van a requerir, tanto del sector público, del sector privado y los organismos internacionales, para que esta situación difícil la podamos convertir en una verdadera oportunidad para transformar la caficultura y que podamos  elevar esos índices productivos que todavía están bajos en  Nicaragua, pero con mayores niveles de calidad y de competitividad”, explicó.

En Nicaragua existen 41 mil 200 pequeños productores de café que representan el  93%  de ese sector. A juicio de Talavera cualquier medida que se adopte para combatir los problemas del café deberá estar enfocada a los pequeños productores, fortaleciendo el cooperativismo y las organizaciones campesinas, e involucrar a los 2 mil 600 medianos productores  y 4 mil 200 grandes cafetaleros.

Finalmente el ingeniero Agustín Chavarría, representante de OIRSA, precisó que este es un momento para que todos los actores sumen sus esfuerzos y transformen la caficultura en el país.

Chavarría precisó que de parte de OIRSA se continúan estructurando otras estrategias para tratar el problema, no obstante manifestó el decisivo apoyo de ese organismo al gobierno, a través del Magfor para encontrar soluciones a la situación que actualmente atraviesan los cafetaleros en el país.