Para el representante permanente de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA), la Celac constituye el único mecanismo de diálogo y concertación, que al agrupar a los 33 países del área, deviene "la más alta expresión de la voluntad de unidad en la diversidad".

"Buscamos avanzar hacia la segunda independencia con inclusión, justicia y libertad, consolidando la unidad, la integración y la identidad regional", evaluó Moncada en entrevista con Prensa Latina.

Sin duda alguna, afirmó, representa un hecho trascendente para Nuestra América, "es la continuación del camino de nuestros Libertadores, de los idearios de Bolívar, Martí, Sandino, de todos nuestros próceres".

Una unidad "encaminada a fortalecer los vínculos políticos, económicos, sociales y culturales sobre la base de una agenda común de cooperación solidaria, paz, desarrollo, estabilidad y seguridad para nuestros pueblos", sustentó el presidente del Consejo Permanente de la OEA.

La Celac, advirtió, "es un hecho histórico que se produce contra viento y marea, en el que los Jefes de Estado y de Gobierno han puesto su grano de maíz".

"Nuestras naciones, argumentó, buscan consolidar proyectos económicos sociales y políticos con rostro humano, incluyentes, solidarios, con desarrollo sustentable para el bienestar de todos, sin exclusiones."

En opinión del entrevistado, los Estados miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América transitan por esa ruta y la Celac la visualiza.

Al presentarse como una sola voz, Latinoamérica y el Caribe ganan prominencia en el escenario mundial, nos proyectamos como un actor de más peso y con identidad propia, afirmó el funcionario del gobierno sandinista.

Es una oportunidad para fomentar construcción de consensos, democratizar decisiones en los organismos internacionales y de establecer un marco conceptual para el diseño de una arquitectura regional y global, enlazando de manera horizontal a los distintos actores, evaluó.

La Celac, dijo, es coherente con lo acordado en la Declaración de Caracas del 2 de diciembre de 2011, ahí suscribimos que la unidad e integración política, económica, social y cultural constituyen aspiraciones de los pueblos y una necesidad para enfrentar con éxito los desafíos que se nos presentan como región.

En pocas horas Cuba asumirá la presidencia pro tempore de la organización y Moncada espera una dirección de éxito "por la experiencia institucional y multilateral que tiene ese país y por sus sustanciales aportes al proceso de formación y el funcionamiento del bloque".