Teniendo en cuenta el peso de las pymes en la actividad económica de ambas regiones, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria Europeas, EuroChambres, coincidieron en la prioridad que merecen esas entidades.

Un estudio sobre esas empresas fue presentado por Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal; y Arnaldo Abruzzini, secretario general de EuroChambres, como parte de la I Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Celac y la UE, que se inaugura este sábado.

Sobre el tema Bárcena afirmó que urge una mayor articulación de las políticas públicas y las acciones del sector privado para romper los limites al desempeño de las pymes, pues deben ser jugadores estratégicos en el desarrollo inclusivo de los países en ambas regiones.

Abruzzini consideró que no es posible el crecimiento y la creación de empleos en Europa o América Latina sin las pequeñas empresas, por lo que deben aumentar su competitividad mediante una exitosa internacionalización.

El documento recoge las opiniones de unos 50 líderes empresariales y de opinión latinoamericanos y europeos sobre el rol de las pymes en las economías domésticas, y el apoyo que requieren para superar la brecha de productividad respecto a las grandes empresas.

Los datos recopilados señalan que esas entidades en la UE y Latinoamérica representan en común cerca del 99 por ciento del total de firmas y emplean al 67 por ciento de todos los trabajadores.

También evidencian menor productividad y contribución al producto interno bruto en comparación con las empresas de mayor tamaño, y tienen una limitada participación en las exportaciones en ambas regiones.

Para eliminar esas brechas el estudio sugiere políticas de innovación para fortalecer sus capacidades productivas y gerenciales, acceso a mercados, articulación productiva, cooperación empresarial y acceso al financiamiento.

Respecto a los obstáculos que dificultan la internacionalización de las pymes señala la falta de información sobre mercados y oportunidades de negocios, escasa integración en cadenas de valor, poca cooperación y asociación con sus pares

Además, padecen carencia de recursos humanos necesarios para la gestión de estos procesos, y problemas de financiamiento.

Entre las áreas de prioridad y colaboración apunta hacia las energías renovables, las tecnologías limpias y la biotecnología, considerando las nuevas tendencias de la economía mundial y la especialización productiva y tecnológica de las dos zonas.