La aplicación sólo está disponible para iOS de momento, y es independiente de la propia app de Twitter. El funcionamiento, sin embargo, es muy parecido, Se puede "seguir" a diferentes personas y los vídeos de todos aquellos a los que se siguen aparecen en orden cronológico. El vídeo más reciente o el que ocupe el centro de la pantalla del teléfono se reproduce en bucle de forma automática mientras el resto permanece inactivo.

La  gran ventaja de la aplicación es que la captura del vídeo es muy sencilla. Cada vez que el usuario pulsa sobre la pantalla la cámara comienza a grabar parte de esos seis segundos. La idea no es necesariamente grabar toda una secuencia de forma continua, sino seleccionar diferentes elementos de un instante concreto para compartir. Además de ver los vídeos de otros usuarios en Vine se pueden compartir las grabaciones en el propio Twitter como un enlace, pero por ahora son servicios que permanecen separados.

Vine no permite editar vídeos ya grabados ni capturar películas de más de seis segundos. Tampoco puede usar la cámara frontal del móvil. "La brevedad de los vídeos inspira la creatividad", dicen sus responsables. El rumor de que Twitter había comprado Vine, una start-up que nunca llegó a tener su producto disponible para el público, comenzó a circular por la red a principios del pasado mes de octubre pero hasta ahora no había confirmación oficial.

Por el momento Twitter no ha avanzado cuando planea lanzar la versión de Vine para otras plataformas.