Incer destacó que el estudio realizado por el Centro Humboldt, el Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua y la Fundación Amigos del Río, en los que se detalla el grado de contaminación del Rio San Juan y las miles de especie de flora y fauna afectadas por la construcción de la trocha, son un ejemplo claro del nivel del impacto ambiental que ha provocado Costa Rica en lo que es una de las selvas tropicales más importantes de Centroamérica.

“Están dando, digamos, golpes contra el aguijón. En vez de rectificar, en vez de buscar una forma de mitigación, lo que están es asegurando el problema y eso desprestigia a Costa Rica, desprestigia la visión que se tiene de Costa Rica como país verde y además destruye no solamente la flora y fauna de Nicaragua  sino la flora y fauna de Costa Rica aledaña al Río San Juan”, manifestó.

Problemas se agravarán

El científico explicó que toda acción que tome el gobierno costarricense en su territorio, repercutirá directamente en el Río San Juan, debido a que la totalidad de los ríos del norte de ese país drenan indiscutiblemente hacia Nicaragua.

Señaló que si bien el estudio de los tres organismos medioambientales nicaragüenses es tajante en relación al grado de afectaciones que ya se están sintiendo en el río, aún no se ha sentido en todo su peso un problema igualmente grave, como es la colonización de una zona realmente vulnerable ecológicamente hablando.

“La construcción de la trocha significa que en el futuro este problema se va a incrementar, debido a que esta carretera va a traer mayor colonización, mayor desarrollo de una agricultura de exportación y mayor aplicación de agroquímicos o pesticidas que se aplican en esos cultivos y que a través de los ríos como el Río Frío, el Río San Carlos, el Río Sarapiquí terminan en el Río San Juan”, subrayó Incer.

Actualmente “hay una destrucción biológica tremenda del Río San Juan a consecuencia de Costa Rica, y el informe (de las organizaciones ambientales) aquí especifica claramente cuáles son las sustancias químicas venenosas, los agroquímicos venenosos y peligrosos que están dañando y van a continuar destruyendo toda la fauna acuática y terrestre alrededor del Río San Juan”, añadió

Nicaragua debe exigir una indemnización económica


Incer Barquero indicó que económicamente hablando “el daño es incalculable”, al punto que se puede hablar de “millones de dólares”.

“El gobierno (de Nicaragua) está en su justo derecho de hacer un reclamo para que sea exonerado por los gastos que esta actividad irreflexiva ha producido en nuestros ecosistemas y no solamente en el ecosistema del Río San Juan, sino en Centroamérica, porque ese rincón de Centroamérica es uno de los más ricos y biodiversos que existen. Forma parte del Corredor Biológico Centroamericano, es un eslabón interesante entre Norte y Suramérica”, aseguró.

Recordó que Costa Rica con la construcción de la carretera está tocando los tres ejes principales del desarrollo de un país como es la economía, la ecología y la sociedad, por lo que Nicaragua deberá valorar una medida “cuantitativa” al respecto en el juicio que se lleva en La Corte Internacional de Justicia.