Por primera vez desde 2001 –cuando Microsoft se atrevió a entrar en la guerra de las consolas– nuevos jugadores con apuestas tan diferentes como serias entrarán al ruedo. Nvidia quiere una parcela en el espacio móvil, Valve quiere ofrecer un sistema que combine lo mejor de una consola y un PC y Ouya busca ofrecer un dispositivo de juegos económicos que también funcione como un laboratorio para mentes curiosas.
Un gigante tecnológico entra al cuadrilátero de las consolas portátiles

La apuesta de Nvidia, llamada Project Shield, quiere ofrecer una alternativa seria a las consolas portátiles de Nintendo y Sony. Sin embargo, no está jugando el mismo juego, porque no limita su potencial a una sola plataforma. Aunque usa Android como sistema operativo, Project Shield también podrá reproducir juegos de PC en su pantalla, algo muy similar a lo que hace el control/tableta del Wii U. Desde su primer día en el mercado, Project Shield tendrá millones de juegos disponibles, muchos de ellos a un precio minúsculo comparado con lo que ofrecen el 3DS y el PS Vita.

Pero lo más interesante es que Project Shield dibuja un nuevo horizonte para los desarrolladores. Juegos de PC que cuestan 60 dólares pueden ser optimizados para que logren la misma jugabilidad asimétrica del Wii U. Por otro lado, los creadores de juegos móviles ya no tendrán que limitar sus productos al hardware que haya en teléfonos y tablets, sino que podrán concebir productos que aprovechen todo lo que ofrece Project Shield. Ahora los joysticks, botones y tripas están en el abanico de las herramientas y posibilidades que pueden aprovechar los desarrolladores de juegos de Android, los que les cambia completamente el panorama.

El problema para Nvidia es que para que los desarrolladores se arriesguen. Crear juegos para Project Shield tiene que ser buen negocio, y eso exige una base de usuarios grande, algo que históricamente ha sido sumamente difícil.

Si una consola y un PC de gamer tuvieran un hijo, se llamaría Steam Box

Este ha sido el sueño de muchos, y por fin está al borde de cumplirse de la mano de uno de los grandes visionarios de los videojuegos, Gabe Newell. El líder de Valve, un estudio famoso por haber cambiado el mercado de juegos para PC por medio de su plataforma Steam, tiene planes de sacar un aparato tan sencillo como una consola pero con la versatilidad de un PC y la posibilidad de manipularlo y hackearlo para hacer cualquier cantidad de cosas.

Con Steam Box –nombre con el que se conoce al proyecto de Valve– no solo será posible disfrutar de títulos para PC de manera sencilla y libre de los traumas de instalación, drivers y otros demonios que son pan de cada día para los afiebrados de este ecosistema. Además hay indicios de que ofrecerá nuevas formas de disfrutar juegos: se dice que podría implementar toda la potencia del asombroso Oculus Rift y aprovechar hardware que se puede vestir y que toma en cuenta la biometría del jugador (su peso, ritmo cardiaco, etc). Para rematar, el aparato podrá conectarse con varias pantallas en el hogar de manera inalámbrica y, para cuando haya que salir de casa, Valve ya está en conversaciones con Nvidia para incluir a Project Shield en el ecosistema de Steam.

Si Valve tiene éxito en la comercialización, fabricación y ventas del Steam Box (tres cosas muy difíciles de hacer tan bien como lo hacen Nintendo, Sony y Microsoft), los juegos de PC podrían vivir un renacimiento aun más histórico e impactante que el que se ha venido dando hoy. Sería el comienzo de una época similar a la que se vivió en los ochentas, cuando los títulos de PC marcaban la pauta en innovación en hardware, jugabilidad y tecnología. Se me eriza la piel de solo pensar en ello.
Ouya, el comodín independiente

Y es que no será uno, ni serán dos: serán tres los atrevidos que se van a meter en el rancho de Los Tres Grandes. Además de Nvidia y Valve, las masas de Kickstarter decidieron que era hora de que los jugadores decidieran cómo se hacen los aparatos por los que pagan. Gracias al apoyo de más de 63.000 personas, que aportaron más de 8,5 millones de dólares, en marzo un concepto llamado Ouya –que hace unos años no pasaba de ser un chiste– será una realidad. Eso de por sí es histórico, pero el aparato va a llegar pisando fuerte.

Para su lanzamiento, Ouya contará con una variedad de juegos, entre los que se destaca Final Fantasy III. Una de las franquicias más representativas de los videojuegos, que cuenta con presupuestos multimillonarios, se podrá jugar en una consola independiente. Square Enix y Namco Bandai ya le apostaron al Ouya, algo que demuestra lo lejos que puede llegar este proyecto.

Sin embargo, su verdadero potencial está en que democratizará como nunca el desarrollo de videojuegos. Sea una consola que venda millones de unidades o no, Outa ya es algo especial, porque les abre las puertas a millones de desarrolladores sin plata pero con creatividad y energía de sobra.

Entre Ouya, Steam Box y Project Shield, toda la industria de los videojuegos podría transformarse en apenas un año. Si tienen éxito, lograrán moverle el piso a modelos de negocio que llevan 30 años dando resultado. Millones de personas, que nunca lo hubieran hecho hace apenas dos años, ahora podrán hacer sus propios juegos. Eso hará que, indudablemente, aparezcan nuevas formas de este arte.

Pero si fracasan, con su descalabro quedará herida de muerda la iniciativa independiente con la que muchos sueñan. La apuesta no podría ser más alta.

Los Tres Grandes se la juegan toda

Para Nintendo, Microsoft y Sony, 2013 también será crucial. Lo que muestren en los próximos meses definirá gran parte de las experiencias que los gamers disfrutaremos por al menos un lustro. Este año veremos –aunque quizás no jugaremos– con las nuevas consolas caseras de Microsoft y Sony (las cuales, según los rumores, serán unas bestias). Nintendo, por su parte, tendrá que responder a toda la competencia que buscará robarle su corona de ventas.

Sony es quien, indiscutiblemente, más tiene en juego en 2013. Su nueva arma en la guerra de consolas es conocida como el Orbis, y con ella la empresa japonesa espera volver a facturar como en las épocas del PS2. Además va a sacar una cantidad de juegos exclusivos de primera (The Last of Us, God of War: Ascension y Beyond Two Soul, para mencionar algunos).

Pero lo más importante para Sony será que sobreviva el PS Vita, que a pesar de su excelente hardware no está despegando. De hecho, hay indicios de que los desarrolladores están desmotivados. Para rematar, la situación financiera de la empresa hace que sea más urgente que nunca que el éxito de sus aparatos de última generación llegue rápidamente

Así es como un fanático se sueña que sea el nuevo PlayStation, cuyo nombre código es Orbis. Imagen: Frikarte.com.

Microsoft también tiene mucho en juego, pues la marca Xbox pronto estará en todos lados con la llegada de Windows 8 y el aparato por sí solo vende muy bien. Durango, el nombre código de la nueva con consola de Microsoft, no solo es el aparato con el que Redmond quiere aniquilar a Sony y Nintendo. También es su as para la guerra de ecosistemas que está librando con Apple y Google.

Si Durango cumple con un Kinect más avanzado y asombroso y SmartGlass propone algo interesante, tendrá una ventaja competitiva importante frente a tanto sus enemigos en la guerra de consolas como sus rivales en el mundo de ecosistemas tecnológicos.

Por último, Nintendo tiene toda la presión del éxito del Wii y DS sobre sus hombros y dificultades financieras sin precedentes. Ahora tiene que medirse con nuevo hardware de sus competidores, así que va a necesitar sacar sus franquicias más exitosas a relucir, algo que ya empezó a hacer con Pokémon X y Y. El 3DS está vendiendo bien, pero tiene que (y tiene con qué) competir con la explosión de buenos juegos para smartphones y tabletas. El Wii U todavía no ostenta un juego revelación que muestre por qué este nuevo y enorme control es algo tan revolucionario como el hardware del Wii original. Ambos son retos enormes que definirán el camino que tomará la empresa.

No serán pocos los cambios que vivirá la industria de los videojuegos en 2013, pero nunca antes en su historia ha habido tanto en juego en un lapso tan pequeño de tiempo. Por el bien de nosotros, los gamers, espero que el 13 sea, en esta ocasión, el número de la suerte.