El secreto de su éxito radica en cada uno de sus pobladores, quienes reconocen que la limpieza es un valor que se aprende en familia, para luego asumir su responsabilidad con la comunidad y mantener el aseo en la pequeña ciudad.

Las calles del municipio se observan limpias, los pobladores depositan la basura en los recipientes destinados para recolectarla. Los andenes, parques y espacios públicos también se muestran limpios y bien cuidados.

La educación y la práctica cotidiana de los valores de familia y comunidad son fundamentales para que la limpieza tanto en el hogar, como fuera de la casa, se manifiesten en el ornato de la ciudad.

Precisamente, estos valores y buenos hábitos son los que hoy el Gobierno del Presidente Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, están impulsando desde una Campaña Nacional, con el fin de continuar fomentando el autoestima, respeto, cuido y amor hacia nuestros barrios, comarcas, ciudades y todo el país.

Amor por lo nuestro, proyectado en el cuido y aseo

Mildred Saballos Ramírez, una madre de familia de Nagarote, comentó que en ese municipio los pobladores han aprendido que la limpieza es primordial para preservar la salud de los seres humanos, e incluso de los animales.

“La limpieza  es importantísima para poder tener una buena salud, además refleja la educación y la formación de las personas. La persona puede ser muy  humilde o muy pobre, pero la limpieza es importantísima”, aseguró.

Mildred explicó que para los y las nagaroteñas es importante mantener limpias las viviendas y las calles. “Eso nos garantiza mejores condiciones de vida, proyecta nuestra educación hacia las demás personas”, indicó.

“Nosotros aquí en Nagarote, gracias a Dios, el gobierno municipal ha  impulsado el sistema de limpieza y la formación de la limpieza entre las personas, no solamente  a nivel de las calles, sino que se viven haciendo jornadas de limpieza para que todos los pobladores tomemos conciencia  de la importancia que tiene la limpieza en nuestra comunidad”, comentó Mildred, agregando que la educación de los pequeños del hogar es indispensable para transmitir valores relacionados con la limpieza y la responsabilidad ciudadana.

“La  educación comienza desde el hogar, si nosotros a nuestros niños les venimos inculcando el hábito de limpieza, desde lavarse las manos y los dientes, desde ahí nosotros estamos formando al individuo para que cuando llegue a una edad mayor, esta persona no vaya a botar basura o a contribuir a que la comunidad esté sucia”, señaló.

“Nosotros desde el hogar tenemos que ir formando al individuo para que vaya procurando mantener la limpieza en el hogar y después proyectarla en la calle”, agregó Mildred.

Jennifer Largaespada, una joven madre, recalcó que la limpieza ayuda a prevenir enfermedades como el dengue. “Al mantener la casa limpia de calaches, siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Salud, me ha ayudado para que ninguno de mis niños se enferme”, comentó.

“Sabemos que cuando nos mantenemos limpios en el hogar y en la calle, nuestros niños van a estar sanos, eliminando las bacterias evitamos enfermedades”, explicó Largaespada, agregando que la educación sobre la importancia de la limpieza inicia desde el hogar.

“Cuando los niños tienen cierta edad hay que enseñarles a ser aseados para que ellos no contraigan enfermedades. Debemos mantener limpios nuestros hogares para mantenernos sanos y a su vez mantener limpia la ciudad para no llevar contaminación de la calle a nuestro hogar”, recomendó Jennifer.



Responsabilidad compartida para mantener cuidados los espacios públicos

Oficinas gubernamentales, parques, avenidas, andenes, escuelas, mercados y centros de salud, son los lugares más concurridos por la población de Nagarote.

A pesar del gran número de personas que circulan por los diferentes ambientes, la ciudad se conserva limpia. Para lograrlo, el trabajo del gobierno local y la participación de la comunidad son requeridos de manera permanente.

Luis Manuel Vega, trabaja como guarda-parques y supervisa que el parque del milenario genízaro se mantenga en buenas condiciones.

Vega confiesa que los pobladores que frecuentan ese parque están conscientes sobre la necesidad de mantenerlo limpio, haciendo uso de los depósitos de basura y no destruyendo las instalaciones que se han dispuesto para el uso de la comunidad y los visitantes.

En otros lugares como el Paseo de la Biblia, de más de 200 metros de largo, los pobladores cercanos juegan un rol importante para mantenerlo limpio y en buen estado.

Doña Digna Velázquez, vive en una de las esquinas del paseo. Ella asegura que los vecinos se han organizado para cuidar ese bien que es público y que le da realce a su calle y a sus viviendas.

“Aquí nosotros cuidamos todo, desde las plantitas hasta la infraestructura, para que se mantenga al cien”, comentó.

“Mantener limpio es salud y le da realce al pueblo para que se vea bonito. Nos mantenemos sanos y es lindo ver cómo se mira la calle bien preciosa”, indicó doña Digna.

“Si nosotros no ponemos empeño en que esto se conserve lindo, precioso, limpio, nadie más lo va a hacer, por eso todos los que vivimos alrededor estamos colaborando con el gobierno municipal para que esta gran obra la hereden y la disfruten nuestros hijos, porque ellos son el futuro de nuestro municipio”, aseguró doña Digna.