Así lo confirma el nuevo informe publicado en JAMA Internal Medicine. Gerald Liew, de la Universidad de Sydney en Australia y su equipo se han encargado de examinar que el uso regular del este fármaco, se asoció con un mayor riesgo de desarrollar DMAE mediante la realización de un análisis prospectivo.

Los datos del estudio realizado en Australia incluían cuatro exámenes durante un período de 15 años. De 2.389 participantes, 257 personas (el 10,8%) eran usuarios regulares de aspirina. Tras quince largos años de estudio, 63 personas desarrollaron degeneración macular neovascular relacionada con la edad.

La incidencia acumulada de la DMAE neovascular entre los usuarios de aspirina no regulares fue del 0,8% en cinco años, un 1,6% a los diez años y el 3,7% en quince años, mientras que los usuarios de aspirina regularmente fue el 1,9% en cinco años 7% en diez y 9,3% en quince años, respectivamente.

“El uso habitual de aspirina se asoció significativamente con un aumento en la incidencia de DMAE neovascular”, ha asegurado el experto y han señalado que “cualquier decisión sobre si se debe suspender el tratamiento con aspirina es compleja y debe ser individualizada, puesto que actualmente no hay pruebas suficientes para recomendar cambios en la práctica clínica, excepto quizás en pacientes con factores de riesgo importantes para la DMAE neovascular”.