Nicaragua ha perdido un baluarte de la cultura, afirmó este domingo el diputado Edwin Castro, quien recordó que en el 2007 Silvio Linarte fue condecorado con la medalla Rubén Darío, por su valioso aporte a la cultura nacional.

En el teatro José de la Cruz Mena varios de sus colegas músicos interpretaron temas cantados por él “Minga Rosa Pineda”.

Este lunes a las 9 de la mañana habrá misa de cuerpo presente en la iglesia La Merced, de la ciudad de León, en donde sus compañeros de canto, Carlos Mejía Godoy y los de Palacagüina, le darán el ultimo adiós interpretando la Misa Campesina.

Se espera que a eso de las 10 de la mañana de este lunes el cuerpo del cantante Silvio Linarte sea enterrado en el cementerio Guadalupe, de la Ciudad Universitaria, León.

El artista fue el único miembro de Los de Palacagüina que estuvo con Carlos Mejía Godoy desde 1974 recorriendo el mundo con la canción nicaragüense y que había sido sometido a dos peligrosas operaciones.

Ofilio Picón integrante del grupo Los de Palacagüina lamentó profundamente la pérdida de Silvio Linarte y dijo que "ha partido un gran compañero, un amigo".

Recordó que con Linarte compartió tantas cosas a lo largo de 15 años tras recorrer muchos países y situaciones de la canción nicaragüense.

En declaraciones a Radio La Primerísima, expresó que a Linarte ya le habían amputado las dos piernas  y su situación era grave.

Afirmó que habrá un vacío difícil de llenar en la música nicaragüense, pues tenía una voz privilegiada, y que sin querer hizo escuela sin ser maestro de música y muchos jóvenes quisieron cantar como él.

Por su parte, su hija Dinora Linarte miraba a su padre como un “icono de la música nicaragüense”.

“A mi padre lo miro como un hombre talentoso, dedicado a su música y me gustan mucho sus canciones La noche es una mujer desconocida , y Comandante Carlos Fonseca , que interpretaba en los años de la revolución”, recordó en su momento.


El periodista de Radio La Primerísima y amplio conocer de la música Nicaragüense, Wilmor López, destacó que Silvio Linarte era la voz de Nicaragua en estas melodías,  pues se siente profundamente a él en sus interpretaciones, porque las cantaba hasta con los huesos.

“Lo conocí a raíz del nombre Palacagüina, pues anteriormente se llamaban los hermanos Duarte en León, pero en España lo cambiaron a “Los de Palacaguina” recuerda.

Wilmor describe a Silvio Linarte como un hombre humilde y sencillo, que se fue complicando poco a poco y nunca pensó que estaba de irse de mundo, porque hace poco grabo su último disco.

“Silvio es una voz inigualable, un orgullo de Nicaragua, que nunca se ha encontrado en otro lugar, Silvio es único en nuestro país”, expresó López.

Linarte nació en el municipio de La Paz Centro, un 30 de octubre de 1950, pero se crió  en León.

Tenía más de 50 años en la música. Su madre Rosa Linarte dijo en una entrevista  que desde niño lo puso a aprender el oficio de zapatería en el taller Glamour, después anduvo cortando algodón y de obrero en las construcciones; abandona estos oficios y se une al trío Los Gigantes.

Desde los ocho años interpretó canciones de Jorge Paladino y le gustaba oírlo porque lo hacía igualito, después aprendió a tocar la guitarra. “Me siento orgullosa que ande con Carlos y Los de Palacagüina”, expresa su madre.

Además le gustaba cantar notas de La Sonora Matancera. Se unió a tríos de la ciudad de León, junto a Napoleón Torres, Eugenio Granera y Milciades Herrera. Después se vino a Managua acompañado del músico Pedro Miranda; entonces tenía 17 años.

El 27 de julio de 1974 es una fecha muy importante para Linarte, es el cumpleaños de Carlos Mejía. Ese día junto a otros llegaron a ponerle una serenata. Su sonora voz impacta a Carlos, a partir de entonces se funda el Taller del Sonido Popular.

Luego fue invitado a ser parte de la Brigada del Salvación del Canto Nacional, que promovió el disco de La Misa Campesina , sumándose a este repertorio el músico Pablo Martínez Téllez.

Esto fue posible en parte por el tipo de voz que encontró Carlos en Silvio, su tesitura es de barítono pero tenía la habilidad de cruzar un poco la raya hacia el tenor. “Eso me sirvió para ser mi primera voz”, reconoce Mejía Godoy.

Esta música fue dada a conocer en 1977 en España y otros países; entonces el taller es bautizado por Carlos como Los de Palacagüina y es donde Silvio inicia su carrera profesional y entre sus compañeros se encuentran: Humberto Quintanilla, Enrique Duarte y Milciades Herrera.

Lanzan en España su primer disco internacional El son nuestro de cada día , con temas de éxito como Son tus perjúmenes mujer , canción anónima recopilada por Los Bisturices Armónicos; también aparecen en este disco las canciones Clodomiro el ñajo, Batiendo pinol, y el Cristo de Palacagüina .

“También cantamos canciones de Camilo Zapata, Ervin Krüger, Otto de la Rocha, y La mora limpia de Justo Santos. En todas Silvio ha participado, a veces como solista con la canción adecuada y en otras con el grupo”, precisa Carlos.

Pero una de las canciones que no quiso cantar, dice, fue La viejita de Mozambique  y no sabe por qué.

Esta canción es parte del segundo disco donde van las canciones Flor de pino, La tumba del guerrillero y Las campesinas del Cuá . También ha cantado canciones del tercer disco Vivirás Monimbó.

Para la década de los años ochenta fue parte del proyecto musical La Cantata de Sandino, y después El Canto Épico al FSLN, que es donde sale la canción Nicaragüita, y unas 24 canciones más. Después para la Alfabetización salió el disco Convirtiendo la oscurana en claridad, que es una recopilación de varios cantos alusivos.