El vicepresidente argentino, Amado Boudou, en ejercicio de la máxima autoridad por el viaje a varios países asiáticos de la mandataria, Cristina Fernández, declaró en dicha nota que ese referendo, que tendrá lugar en marzo próximo, “es una falta de respeto a la inteligencia y el derecho nacional e internacional”.

El político opinó que “será votado por los colonos, los mismos que desplazaron a los verdaderos habitantes de las tierras” y aseguró que Argentina “seguirá pidiendo en paz pero con toda la fuerza” un diálogo con el Reino Unidos sobre la soberanía de las Malvinas.

Los habitantes del archipiélago (Falkland Islands, para los británicos) acudirán a un referendo para decidir su estatus político los días 10 y 11 de marzo, en una consulta que Argentina rechaza por contradecir las resoluciones de la Naciones Unidas (ONU).

Los residentes del archipiélago podrán responder por “sí” o “no” a la pregunta “íDesea que las Islas Malvinas conserven su estatus político actual como un Territorio de Ultramar del Reino Unido?”

El referendo, que cuenta con el apoyo del gobierno británico, desoye las numerosas resoluciones de la Organización de Naciones Unidas (ONU), especialmente la 2065 de 1965, en la que no reconoce el derecho de autodeterminación de los pobladores de Malvinas por tratarse de un caso de descolonización.