"Yo, Barack Hussein Obama, juro solemnemente que cumpliré fielmente las funciones de presidente de Estados Unidos, y que haré todo en mi poder para preservar, proteger y defender la Constitución de Estados Unidos", dijo Obama a las 11H55 locales (16H55 GMT)

La ceremonia oficial se realizó en el Salón Azul de la residencia presidencial y solamente asistió un puñado de personas, entre ellas la familia de Obama y algunos periodistas.

El presidente tomó juramento con su mano izquierda sobre la Biblia de la familia de su esposa Michelle, quien sostenía el libro.

Más temprano depositó una ofrenda en la tumba al soldado desconocido del cementerio militar de Arlington y asistió a un servicio religioso junto a su familia.

Obama, el 44 presidente de Estados Unidos, cumplió así con la Constitución del país, que establece que los mandatos presidenciales comienzan el primer 20 de enero al mediodía posterior a las elecciones, pero volverá a jurar el lunes ante centenares de miles de personas frente al Capitolio.

Durante su primer mandato, Obama dejó varias promesas incumplidas, entre las que destaca una Reforma Migratoria que resolvería la situación de los 11 millones de indocumentados.

Obama abrió su mandato con un viaje a Egipto para decir que él era diferente, pero la invasión a Libia y los ataques con drones, que provocan cientos de  "bajas colaterales" en Afganistán y Pakistán, muestran lo contrario.

El cierre de la Guantánamo fue una de las promesas más publicitadas, pero cuatro años después la prisión especial para terroristas de la base estadounidense en Cuba sigue abierta. También están en marcha los juicios militares -que no civiles, como Obama había defendido-, contra los principales detenidos allí. El presidente ha acabado también viendo las ventajas de un centro de internamiento "extraterritorial".