Coronel Kautz fue designado por el Presidente de la República, comandante Daniel Ortega, para encabezar la comisión que llevará a cabo los estudios de factibilidad y la posterior puesta en marcha del proyecto del canal por Nicaragua.

El funcionario explicó que aún no está definida la ruta que unirá los océanos Atlántico y Pacífico a través del territorio nicaragüense. Según dijo, entre las rutas que se barajan está la del Río San Juan, considerada una ruta natural para un posible canal interoceánico, aunque aclaró que ello lo definirán los estudios que posteriormente se hagan.

“Tenemos que ver esto como una obra de carácter mundial, centroamericano y latinoamericano, como lo veía Sandino”, explicó Coronel.

Fundamental para el desarrollo

El Vice canciller señaló que la obra tendrá enormes implicaciones para el desarrollo económico de Nicaragua.

“Esta es una obra que va a tener un impacto permanente sobre Nicaragua y muy amplio. Va a tener un efecto significativo en el bienestar material del pueblo”, afirmó.

La obra, destacó, podría rondar los 15 mil y 20 mil millones, de acuerdo a algunas proyecciones.

“Estamos hablando de diez años (para construir una obra de esta clase. Entonces el impacto solo en la inversión es enorme, sin meter inversiones de carácter colateral que se dan inmediatamente y sin meter la venta de servicios después”, subrayó.

Hay interés por parte de inversionistas

En cuando al interés de los inversionistas en apoyar la materialización del proyecto, indicó que empresarios brasileños, rusos y chinos han mostrado serio interés en ver la factibilidad del mismo.

Se habla que el canal por Nicaragua tendría la capacidad de permitir el paso de barcos categoría postpanamax, de hasta 250 mil toneladas. Esto superaría al Canal de Panamá que con los trabajos de ampliación que actualmente se realizan llegaría apenas a las  120 mil toneladas de capacidad.

Nicaragua no pone en riesgo su soberanía

Coronel recordó que de concretizarse el canal,  este se ejecutaría bajo los principios del respeto a la soberanía nicaragüense. Ello sin menoscabo de los beneficios económicos que obtendrían los empresarios o países que financien  el proyecto.

“El planteamiento es que Nicaragua al ser la dueña del ámbito, es dueña del 51% de cualquier cosa que se haga”, indicó.

“Si se va a hacer una empresa por acciones seríamos dueños del 51% de las acciones a perpetuidad (…), o sea, Nicaragua guardaría su soberanía y tendría asegurado en cualquier condición la soberanía sobre el canal”, explicó.

Una visión de estadista

El Vicecanciller dijo estar convencido que para hacer una obra de esta naturaleza es necesario la voluntad firme de un gobernante como el comandante Daniel, y también el consenso de un pueblo. Ambas condiciones, según dijo, se cumplen en Nicaragua.

“El comandante ha trabajado esta idea desde hace tiempo (…). Y hasta ahora que considera que es un momento preciso y apropiado para iniciar esta obra”, destacó Coronel.