Los decretos firmados restringirán el acceso a los cargadores de alta capacidad, eliminará las balas perforadoras, e instará a que los estados compartan a nivel federal sus bases de datos sobre antecedentes criminales.

Por otro lado, el plan reforzará la seguridad en las escuelas y colegios, ofrecerá fondos para la contratación de cerca de mil consejeros pedagógicos y psicológicos y la puesta al día de planes de emergencia.

"No podemos postergar más" las medidas para controlar la circulación de armas, dijo Obama en un discurso en la Casa Blanca, frente a las familias de las víctimas de la masacre en la escuela primaria Sandy Hook y de niños que le escribieron después de esa tragedia.

"Estos son nuestros niños", enfatizó al subrayar la necesidad de protegerlos y agregó que "esta es la primera tarea como sociedad: asegurarnos de que nuestros niños estén a salvo".

Las 23 órdenes ejecutivas firmadas por Obama este miércoles no necesitan pasar por la aprobación del Congreso, donde senadores del partido republicano han manifestado su rechazo a un control en la venta y distribución de armamento bélico en los Estados Unidos.

La corresponsal de teleSUR en EE.UU, Aurora Samperio, informó a través de su cuenta en la red social Twitter que el presidente estadounidense pidió al Congreso que prohíba la venta de armas de tipo militar a los ciudadanos comunes, y fue más allá al afirmar que "debemos castigar a quienes fomenten el porte de armas".

"El Congreso debe actuar. El Congreso debe actuar rápido", afirmó Obama, y se comprometió a utilizar todo el peso de su cargo para aprobar nuevas medidas de control de armas.

En su discurso ofrecido en cadena nacional, Obama aclaró que "defiende la segunda enmienda que otorga al ciudadano que se arme, pero el problema es que esas armas llegan a personas equivocadas".

Las medidas fueron elaboradas en menos de un mes por el vicepresidente Joe Biden, quien elogió la valentía de los familiares de las víctimas del tiroteo de Newtown y de otros lugares de estar presentes en el evento.