Desde diferentes barrios de la capital Managua los jóvenes sandinistas, llegaron a disfrutar de las canciones revolucionarias, de protesta que interpretaron  grupos como Karma Nica, Mancotal, la Comarca y el cantautor Richard Loza, entre otros. El pasado lunes en víspera de su 43 aniversario del paso a la inmortalidad, la Juventud Sandinista develó un monumento en honor al poeta.

El homenaje inició a las seis en punto de la tarde con la colocación de una ofrenda floral de la Juventud Sandinista y de los artistas que integran el Movimiento Cultural Leonel Rugama, los que se encargaron de recitar el poema “Como los muertos” que dedica a reconocidas figuras revolucionarias como el General Augusto Sandino, Ernesto Che Guevara, Julio Buitrago, entre otros compañeros que se convirtieron en verdaderos santos de las luchas independentistas y revolucionarias.

Después, la música testimonial y de protesta se convirtió en la principal protagonista, siendo el grupo Karma Nica que despuntó interpretando “Solo le pido a Dios” de la fallecida cantante argentina Mercedes Sosa y posteriormente “No basta rezar” de los Guaraguao, que encendió el espíritu juvenil congregado a los pies del monumento de uno de los llamados “poetas truncos”

“Hoy en día la Juventud nicaragüense sigue ese legado, ese compromiso que va a seguir desarrollando sus ideas, sus principios a esta Revolución Sandinista. Nos encontramos en el lugar donde cayó en combate conmemorando su gesta y su legado”, opinó Daniel Orozco del Movimiento Cultural Leonel Rugama.

“Porque los héroes no dijeron que morían por la patria, sino que murieron”, afirmó Rugama en uno de sus poemas, algo que sostiene que refleja el espíritu revolucionario del joven que fue guerrillero, seminarista, maestro, sandinista y poeta.

“Fue una noche de derroche cultural, porque fue el pionero de la cultura revolucionaria”, reflexionó Katia, otra de los jóvenes que llegó al homenaje a Leonel.

“Debemos de darle gracias a Leonel, a todos esos héroes y mártires sandinistas que lucharon por una patria libre”, agregó.

“El legado más importante de Leonel Rugama a sus 43 años de su muerte, fue que no dudó en sacrificarse por la Revolución Sandinista, en sacrificarse por un ideal, no dudo en soñar en una patria sin dictadura, en una nación libre donde los pobres pudieran comer, tuvieran viviendas, a como este gobierno lo está haciendo”, dijo Abil Zeledón del Distrito Cuatro de la capital.

Rugama muere combatiendo y resistiendo a la genocida dictadura somocista, junto con los compañeros Roger Núñez Dávila y Mauricio Hernández Baldizón. Rugama falleció gritando a la Guardia Nacional del dictador Somoza “¡Que se rinda tu madre!”, pues él nunca lo hizo.