El Consulado de Costa Rica en Nicaragua es un ejemplo de ello. En sus afueras se pueden observar grandes filas de personas quienes esperan hacer sus trámites migratorios para poder ingresar legalmente a ese país.

“Yo tengo 10 años de estar en Costa Rica. Siempre he viajado mojado y hasta ahora se me ocurrió sacar el pasaporte e irme legal”, dijo el joven José Miguel Acevedo Osorio.

Osorio es oriundo de Estelí. En Costa Rica trabaja como maestro de obra, trabajo en el cual devenga un salario de 1 mil 200 dólares mensuales.

“Yo vine a casarme, me casé el 16 de diciembre y quería pasar mi luna de miel aquí en Nicaragua”, indicó.

Por su parte la señora  Ana María Sobalvarro, con 20 años de residir en Costa Rica, señaló que se encuentra en Nicaragua desde el pasado mes de diciembre, cuando vino a visitar a su familia.

Sobalvarro manifestó sentirse muy contenta y sorprendida por todos los cambios que ha habido en Nicaragua en los últimos años.

“El país está muy bonito. He visto un gran cambio porque se ve que ha superado”, afirmó.

Igual se refirió la joven Eugenia García, quien regresa a Costa Rica a ocupar su puesto de trabajo.

“Hay que regresar a trabajar. La pasé muy bien, gracias a Dios, aquí en mi país. Me voy bien contenta y pues espero venir pronto”, aseguró la joven.

“Anduve con la familia en el mar, paseando por varios lugares y estoy satisfecha”, dijo García, quien tiene 7 años de trabajar en ese hermano país.