Su Eminencia Reverendísima Cardenal Leopoldo Brenes, inició el periodo de Cuaresma junto a reclusas del Sistema Penitenciario Integral de Mujeres, donde llevó a cabo una Eucaristía en la que impuso la cruz de ceniza en la frente de las asistentes como un símbolo del sacrificio de Jesucristo.

Durante la eucaristía, Brenes refirió que la Cuaresma es un acto de conversión, que se debe vivir en oración para alcanzar un diálogo con Dios. Es un tiempo de ayunar y compartir las buenas obras.

"El tiempo de Cuaresma es un momento de cambio y eso es lo que implica la conversión, pidámosle a Dios que nos dé un propósito nuevo en la vida pero también nosotros debemos cambiar todas las actitudes malas de nuestras vidas. Puestos en silencio y bajo la presencia de Dios debemos orar y pedirle que nos sane y sin duda nos responderá", dijo el Cardenal.

El prelado manifestó la alegría de poder iniciar un tiempo tan especial para la iglesia católica junto a las privadas de libertad, seres muy amados por Dios y el Papa Francisco.

“La Cuaresma son 40 días que iniciamos hoy y en mi historia como Arzobispo quedará grabada, porque estoy dando inicio a este periodo junto a ustedes, predicándoles y recibiendo de cada una de esa fortaleza en mi vida y sobre todo comenzar a vivir junto a ustedes estos días en la línea de la oración que nos induce a un diálogo no de bulla, pues Dios escucha en el silencio”, añadió.

Lisbeth Bermúdez, luego de la homilía manifestó sentirse llena de gozo y muy agradecida con el Gobierno y el Cardenal Brenes, por brindarles en esta fecha tan especial un mensaje de aliento y esperanza.

“Agradecidas con el Sistema Penitenciario y al Cardenal Brenes, quien nos ha compartido un lindo mensaje de amor, esperanza y sobre todo nos insta a reflexionar, cambiar y ser mejores cada día”, dijo.

Por su parte la compañera Janneth Pérez, Directora del Establecimiento Penitenciario de Mujeres, expresó que la iniciativa es parte de la restitución de derechos que impulsa el Gobierno con los privados y privadas de libertad.

“Estamos celebrando un día de reflexión, día de Cuaresma, en el que todas las personas tenemos ese derecho de recapacitar y tratar de cambiar aquellos aspectos negativos de nuestras vidas. La celebración religiosa es un derecho que brinda nuestro Gobierno a las privadas de libertad”, expresó.

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal

cardenal