La Catedral Metropolitana de Managua se vio llena este miércoles, con la presencia de católicos de diversas zonas del país, que participaron de la misa de Cuaresma, celebrada por el padre Luis Herrera.

"La Cuaresma es un tiempo especial de conversión, tiempo que la iglesia nos ofrece para acercarnos más a Dios, para prepararnos con más ahínco en el misterio central de nuestra fe, que es la Pascua. Iniciar la Cuaresma y no llegar a la Pascua, es como que no hubiéramos hecho nada, la Cuaresma en si misma sin la Pascua no tiene sentido", señaló Herrera.

Agregó que la imposición de la ceniza en forma de cruz nos recuerda que hemos sido formado con barro "y que a ese polvo volveremos".

"La ceniza siempre nos recuerda que debemos buscar siempre lo glorioso del Señor con un corazón humillado, con un corazón arrepentido, por eso Cuaresma es el tiempo oportuno de la misericordia, es el tiempo en que cada uno de nosotros busca el encuentro íntimo con Jesús Misericordioso, es un tiempo para decirle al Señor: perdónanos he pecado; y así experimentar su amor y ternura, es un tiempo hermoso la Cuaresma", señaló el sacerdote.

El subprocurador de Derechos Humanos, Adolfo Jarquín Ortel, presente en la misa, manifestó que la Cuaresma es un periodo para que cada cristiano analice su vida y se rinda a los pies de Jesucristo.

"Es un tiempo para pedir perdón y no volver a cometer esos errores. Los 40 días previos a la Semana Santa se inicia con el miércoles de cenizas y son tiempos de pensamiento, de ayuno y de paciencia para estar bien con Dios", afirmó Jarquín.

"Este día para comenzar la Cuaresma previo a la Semana Santa y debemos darle gracias a Dios por un nuevo día y es una nueva vida que nos está dando nuestro padre celestial", indicó Eduardo Mercado.

"Es un tiempo para pedir perdón y buscar a Dios, es para estar sanamente con la familia y con los amigos. Debemos ir a misa y promover el amor hacia Dios y para nosotros", señaló Álvaro José Roa.

En la Catedral de Managua se realizará misas en horas de la tarde, anunció el padre Luis Herrera.