Néstor Gaitán, del Departamento de Verificación y Control de la Dirección de Defensa del Consumidor del MIFIC, inició las evaluaciones del producto, encontrándose que en algunos centros de distribución la cantidad de hielo había sido reducida en un mínimo porcentaje, sin embargo en otros persisten los grandes volúmenes.

“Andamos realizando un monitoreo sobre el precio y abastecimiento del pollo en los mercados. Dentro del monitoreo hemos encontrado estable el precio del pollo que se vende a 26 córdobas por cada libra”, dijo Gaitán.

Indicó que los distribuidores, le han expresado que por cada pollo entero, la empresa productora solamente les reconoce media libra de hielo, y por una bolsa de una libra 0.30 gramos.

“Lo que expresan los comerciantes, es que el problema está en la cantidad de hielo que trae el producto por dentro y es lo que nos hacían ver cuando parten el producto. Ellos dicen que en 500 libras pueden perder entre 60 y 80 libras en agua”, dijo Gaitán, quien agregó que las conclusiones de las evaluaciones se darán a conocer en los próximos días.

Hace un par de semanas los comerciantes que ofertan  la carne de pollo en los mercados Roberto Huembes, Mercado Oriental, Mayoreo, Iván Montenegro, entre otros, protagonizaron sendas protesta contra las empresas industriales, acusándolas de inyectar más del 35 por ciento de hielo al producto.

El compañero Juan Caldera, presidente de la Cooperativa de Consumo Solidario del Mercado Oriental, manifestó que esta situación les ocasiona grandes pérdidas, pues “nosotros tenemos que asumir el peso exacto cuando el hielo se descongela”.

El MIFIC a través del titular Orlando Solórzano convocó a una reunión en la que participaron comerciantes y productores, en la que estos últimos se comprometieron a reducir un porcentaje de hielo, mientras las autoridades ministeriales realizarían las evaluaciones al producto.

“Esto del hielo en el pollo es viejo y uno que compra en los mercados es el que pierde, mientras las empresas y comerciantes les vale…uno pierde porque compra una libra y de eso cuatro onzas es puro hielo”, dijo María Artiga, del barrio Villa Reconciliación.

El señor Oscar Zapata, quien es propietario de un comedor popular en el Mercado Mayoreo, manifestó que mientras no exista una normativa de comercialización de la carne de pollo, “los consumidores serán los que paguen los platos rotos, porque seguirán pagando por el hielo que traiga el pollo”.

Los capitalinos compran diariamente unas 160 mil libras de pollos en los mercados capitalinos, producto que se venden en unos 26 córdobas por cada libra.