Especialistas del Instituto de Física de Lébedev, de la Academia de Ciencias de Rusia, registraron este 7 de febrero el destello solar más fuerte desde octubre de 2017.

Este fenómeno se da en el periodo de mayor actividad solar, que comenzó el pasado 4 de febrero y en el que el astro irradió un flujo de radiaciones electromagnéticas aproximadamente 10 veces superior.

Los expertos afirman que al no haber emisiones de plasma solar no provoca tormentas magnéticas.