Después de participar en la inauguración de la XXIX Legislatura de la Asamblea Nacional de Nicaragua, el doctor Guerra, calificó como un “movimiento político a lo interno de Colombia”, la estrategia de ese gobierno de promover alguna causal para tratar de rectificar, sin éxito, el fallo de la CIJ.

“Ese es  un juicio que durante 11  años se estudió muy bien, las partes tuvieron todas las posibilidades de presentar sus pruebas, tendría que ser un hecho nuevo, ese hecho nuevo tendría que ser muy bien analizado”, indicó Guerra.

Destacó que en los antecedentes de la CIJ no hay ningún recurso de revisión, que contradiga el fondo de una sentencia, que se haya admitido, no obstante de ser admitido Nicaragua tendría que ser notificada al respecto.

A juicio del jurista Nicaragua no tiene nada que temer ante la estrategia colombiana pues con su sentencia la Corte ratificó que la frontera marítima no solo es nicaragüense, sino también centroamericana, algo que es evidente desde el punto de vista geográfico e histórico.

Guerra también manifestó que el desacato de Colombia para cumplir con la sentencia y sus intentos desesperados por revertirla es una ofensa del gobierno colombiano al alto tribunal internacional.

En cuanto al juicio que se ventila en La Haya entre Nicaragua y Costa Rica por los daños que este último país está causando al Río San Juan con la construcción de una carretera fronteriza al margen del río, Guerra explicó que la CIJ  tiene la potestad de observar cualquier que presente Nicaragua, entre ellas el fallo de la Corte Centroamericana de Justicia que dio la razón a Nicaragua.

Finalmente recordó que los jueces de la CIJ son juristas muy acuciosos, que no se dejan influenciar por la propaganda ni por campañas de  desprestigio ni por amenazas como lo hacen algunos países y agregó que la CIJ es un  tribunal serio en el marco del Sistema de Naciones Unidas.