La Comunidad Salesiana de Masaya, celebró al Padre de la Juventud San Juan Bosco, en el 130 aniversario de su fallecimiento.

El Padre César Augusto Gutiérrez expresó que el legado que dejó San Juan Bosco en los católicos, especialmente en la juventud, es el amor y los valores.

“Lo más importante es poner en el centro a los más pequeños, a los jóvenes porque de la sana educación de la juventud depende la felicidad de una nación, es lo que decía San Juan Bosco ahí está el carisma que dejó a nosotros los salesianos y el reto que tenemos aquí en Nicaragua es educarlos como buenos cristianos y honrados ciudadanos”, valoró Gutiérrez.

Para Adán Sánchez, profesor de la Comunidad Salesiana en el colegio la Anexo Don Bosco, “San Juan Bosco es un persona importante para la Iglesia Católica, con su amor y entrega a los Jóvenes logró rescatar a muchos Jóvenes de las calles, fundando los colegios, los oratorios, y hoy a nivel mundial tenemos esta gran obra salesiana que cada 31 de enero se desborda para rendirle homenaje aquel Santo Padre y Maestro de la Juventud como lo nombró el Papa Juan Pablo II a los cien años de su muerte”.

Kelly Amador, quien es miembro del Movimiento Juvenil Salesiano San Juan Bosco, dijo: “Mi Familia siempre ha sido creyente de San Juan Bosco y ha venido de generación en generación que seamos devotos a este Santo, ahora soy yo quien viene a participar de la celebración, algo que es muy bonito de San Juan Bosco es que el daba la vida por los jóvenes y le gustaba que los jóvenes estuvieran alegres, unos de los pensamientos de San Juan Bosco es la Santidad consiste en siempre estar alegre es algo muy bonito de San Juan Bosco”.

Los más de mil estudiantes de la comunidad Salesiana recorrieron las calles de la ciudad conmemorando con la alegría que caracterizaba a San Juan Bosco.