En declaraciones a los medios del Poder Ciudadano, Porras explicó que la posición actual de los trabajadores es que la reforma no cambie las reglas del juego para aquellos que han estado cotizando dentro del actual sistema, ya que la ley no puede ser retroactiva.

No obstante subrayó la importancia de que la discusión sobre la reforma al INSS se dé en un ambiente de politiquería, como han pretendido hacer reducidos grupos de derecha.

“Esto (la discusión de la reforma) tiene que ser consensuado  y gracias a Dios hay aceptación  tanto del Gobierno como del sector empresarial  y de los trabajadores para que esto sea discutido con el modelo de dialogo, alianza y consenso que está  impulsando el Comandante Daniel Ortega y en el seno del  Consejo Nacional del Trabajo, donde estamos todos representados”, aseguró Porras.

Resaltó que el Consejo Nacional del Trabajo debe ser la instancia de donde saldría la propuesta de ley ya consensuada hacia la Asamblea Nacional para su posterior aprobación.

El sindicalista refirió que la reforma al INSS debe retomar varios temas importantes entre los que destacó el aumento de la cobertura de la seguridad social a toda la población económicamente activa que se calcula en 3 millones de personas, más del 52 % de la población.

Además debe contemplar abrir nuevos pilares, como servicios que el INSS podría ofrecer a trabajadores que quisieran adscribirse a un sistema de ahorro dentro del Seguro Social para al final recibir una pensión mayor en su jubilación.

“Todo eso te da balances positivos a favor del INSS, es decir hay muchas cosas que se pueden discutir en este tema y lo importante es que esta discusión no es de un técnico que va a ser una ley… es una discusión  entre los que estamos interesados en salvar la seguridad social que es el tripartidismo, el gobierno, sector empresarial y los trabajadores, gracias a Dios ese es el modelo que está impulsando el Comandante Daniel Ortega, de diálogo y consenso”, reiteró.

Porras también valoró que aunque la reforma a la seguridad social es un requerimiento impuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI), también es una necesidad nacional, pero aclaró que son los nicaragüenses los que dirán como se hará la revisión a la seguridad social y su reforma.

Recordó que el país ha sido bien calificado por el FMI y esas buenas calificaciones han sido “el resultado natural de un buen gobierno que no despilfarra y que lo que logra es para apoyar a los sectores menos favorecidos, un gobierno que considera que no solo el empleo es lo que vale, sino que es la ocupación lo que vale”.